Una investigación encargada por la marca de cerveza recoge que el 59% de los encuestados afirma que su fanatismo ha contribuido a forjar algunas de sus amistades más cercanas. El fútbol encabezó la lista (72%) como uno de los mejores conectores sociales.
Conocer nuevas personas es más sencillo cuando se tiene cosas en común como, por ejemplo, ser hinchas del mismo equipo de fútbol. Esta afinidad contribuye no solo a la conversación, sino también a la construcción de un espacio seguro de relacionamiento.
Precisamente, una investigación encargada por Heineken muestra que tres cuartas partes (75%) de los fanáticos dicen que su fanatismo los ha ayudado a conocer nuevas personas. Asimismo, el 59% afirma que ello ha contribuido a forjar algunas de sus amistades más cercanas.
Siguiendo esa línea, el 75% de los encuestados reconoce que ver deportes con otros aficionados, incluso si no son del mismo equipo, mejora la experiencia. En ese sentido, el fútbol encabezó la lista (72%) como uno de los mejores conectores sociales.
El poder del fandom
Estos insights han sido desarrollados por Heineken en la campaña “Fans Have More Friends” (“’Los fans tienen más amigos”, en español). La propuesta, ideada por la agencia LePub, busca evidenciar cómo la pasión por el deporte ayuda a conocer personas.
El spot publicitario, dirigido por Frederik Bond y producido por Stink Films, celebra las amistades espontáneas que surgen entre los aficionados cada vez que se celebra un partido o un concierto. El vídeo captura la esencia de la unión de los fans, unidos por una pasión compartida por el deporte y la música.
Adicionalmente, Heineken puso a prueba el poder del fandom. Para comprobar los hallazgos de su investigación, se asoció con Zac Alsop para llevar a cabo un experimento social diseñado para comprobar si los aficionados realmente se apoyaban mutuamente cuando era necesario.
El experimento siguió a Joe, un australiano residente en Nueva York, quien no tenía con quién ver el partido del Liverpool contra el Qarabağ FK en la final de la fase de grupos de la UEFA Champions League. Para ayudar a su amigo y demostrar que el fandom es una excelente manera de conectar, Zac repartió volantes por Manhattan con la cara de Joe y una simple petición: “Tómate una cerveza conmigo”, invitando a otros aficionados a acompañarlo a ver el partido el 28 de enero.
El resultado fue increíble: ciudadanos de todo Nueva York respondieron en masa, cientos acudieron para apoyar a un compañero al que no conocían, y el evento rápidamente cobró impulso en redes sociales. Sin que Joe lo supiera, Heineken transformó la Taberna de Central Park, donde tuvo lugar el encuentro, en una experiencia visual digna de la Champions League, transportando el trofeo de la UEFA Champions League junto con la leyenda del fútbol Bastian Schweinsteiger, quien estaba detrás de la barra sirviendo cervezas a los aficionados que hicieron el esfuerzo de asistir.










