A través de imágenes de esculturas inspiradas en el arte de la antigua Grecia, la propuesta busca generar impacto emocional y cambiar la percepción inofensiva que se tiene de esta enfermedad.
La diabetes es una enfermedad sumamente delicada. Su padecimiento provoca un cambio total en la vida de las personas, ya que, para mantenerla controlada, se debe seguir una dieta determinada (que incluye dejar de consumir ciertos alimentos), realizar actividad física, un monitoreo de glucosa y – una de las cosas más importantes – cuidar zonas del cuerpo como la de los pies para evitar infecciones.
Es preciso mencionar que, pese a que muchos piensen que esta enfermedad es inofensiva, representa una de las enfermedades más mortales. Solo en 2024, provocó el fallecimiento de aproximadamente 3,4 millones de personas a nivel mundial, según la Federación Internacional de Diabetes.
Campaña visual “Sweet Erosion”
Considerando lo letal que puede ser si no se lleva el tratamiento adecuado, Zed Anwar, director creativo inglés, ha lanzado una poderosa campaña para invitar a tomar con seriedad esta enfermedad. La propuesta se compone de tres piezas que dicen algo que pocos reconocen en la diabetes: cómo de forma silenciosa va deteriorando el cuerpo de quienes la padecen.
Se trata de una metáfora visual que recurre al arte, ya que presenta esculturas inspiradas en el arte de la antigua Grecia con la peculiaridad de que no tienen brazos o, incluso, una de ellas no tiene un dedo. Una forma ingeniosa de apelar a una de las etapas más complejas de una diabetes avanzada. Y es que, cuando una herida se infecta y ya no se puede curar, la única solución es la amputación de esas zonas del cuerpo.
Zed Anwar fue la mente detrás de la idea y, en declaraciones a Mercado Negro, contó que desarrolló la propuesta en base a su propia experiencia con la diabetes tipo 2. Asimismo, enfatizó que decidió valerse del arte porque considera que, con frecuencia, quienes la padecen se sienten observados como esas figuras.
“Es una condición que se siente invisible y profundamente personal, que afecta al cuerpo con el tiempo, permaneciendo en gran medida oculta. Partiendo de mi comprensión de la diabetes, quise contar una historia que conectara tanto con quienes la padecen como con quienes no”, comentó sobre cómo ideó la campaña.
Por otro lado, enfatizó que el objetivo de la propuesta es generar un cambio en la percepción y provocar un cambio de comportamiento. “Quería que las consecuencias de la diabetes se sintieran reales e inevitables, a la vez que cuestionaba la idea de que el consumo de azúcar suele considerarse inofensivo. En lugar de basarme en datos y cifras, utilicé una potente metáfora visual para generar una reacción emocional”, afirmó Anwar.







