El magnate, a través de su empresa de internet satelital Starlink, está en conversaciones con varias aerolíneas para proveer conexión inalámbrica de alta velocidad en aviones de pasajeros.

No conforme con dominar el mercado de los autos eléctricos con Telsa, de planificar un viaje turístico a Marte en 2022 con Space X, y de ser el máximo guró de las criptomonedas, el magnate Elon Musk sigue buscando negocios para expandir su fortuna.

Ahora se ha hecho público que a través de su proyecto de internet satelital Starlink, el empresario está en conversaciones con varias aerolíneas comerciales en un intento por proporcionar WiFi de alta velocidad a aviones de pasajeros. El proyecto, que nació oficialmente por filantropía para conectar a poblaciones no conectadas, ahora parece que busca dar un giro total.

Este miércoles, Jonathan Hofeller, vicepresidente de Starlink y ventas comerciales de SpaceX, dijo en la Cumbre de Inteligencia de Aviación Conectada que la empresa va de frente con sus planes para cambiar su red de banda ancha conectada por satélite de dar servicio a hogares predominantemente rurales para centrarse en intereses más comerciales a finales de este mismo año.

«Estamos en conversaciones con varias de las aerolíneas», dijo Hofeller. «Tenemos nuestro propio producto de aviación en desarrollo … ya hemos realizado algunas demostraciones hasta la fecha, y esperamos que ese producto esté finalizado para su instalación en aviones en un futuro muy cercano».

Desde 2018 SpaceX se dedica a lanzar y posicionar sus satélites Starlink para cubrir la escasez global de conexiones a Internet de banda ancha, particularmente en áreas rurales donde las conexiones de fibra generalmente no están fácilmente disponibles.

Según el plan beta, la mayoría de los clientes de Starlink pagan una tarifa única de 499 dólares por un paquete que incluye un plato Starlink autoalineable y un enrutador WiFi, y luego 99 dólares por mes. En los años transcurridos desde su primer lanzamiento, la compañía ha lanzado casi 1.800 satélites Starlink de los 4.400 que estima necesitaría para proporcionar cobertura global.

El servicio de Internet de Starlink se basa en un modelo de órbita terrestre baja, donde se encuentran sus grupos de satélites más cerca del planeta que las órbitas geoestacionarias lejanas de los satélites de Internet más grandes que normalmente proporcionan servicio de Internet a los aviones comerciales. Es una tecnología que actualmente los ejecutivos pregonan como la razón principal por la que los clientes potenciales deberían elegir Starlink en lugar de sus rivales anticuados, y también es la misma tecnología que está siendo utilizada actualmente por un creciente grupo de competidores.

Amazon anunció recientemente planes para una megaconstelación propia de órbita baja con capacidad para 3.000 satélites, y OneWeb del Reino Unido ya ha lanzado 182 de los aproximadamente 640 satélites previstos.