Wimbledon ratificó su decisión de no otorgar credenciales a influencers en su próxima edición tras las polémicas registradas en el US Open, donde un partido fue interrumpido por el comportamiento de un grupo de creadores.
El debate sobre la presencia de influencers en los grandes eventos deportivos llegó hasta Wimbledon luego de lo ocurrido durante el US Open 2026. El torneo estadounidense había ampliado considerablemente la presencia de creadores y llegó a acreditar a cerca de 100 influencers, casi el doble que el año anterior.
Sin embargo, distintas situaciones protagonizadas por creadores de contenido generaron críticas por el ruido, las fotografías y el uso de equipos como tachos de luz durante los partidos. Tras lo sucedido, el torneo británico afirmó que no contempla crear una categoría de acreditación para influencers en su próxima edición.
Wimbledon marca distancia con el modelo del US Open
El torneo británico, Wimbleton, no ha anunciado un veto a los influencers ni impedirá que compren entradas y asistan como cualquier otro espectador. Lo que no contempla es una acreditación específica para creadores de contenido, por lo que quienes quieran producir material desde el torneo tendrán que hacerlo bajo las mismas condiciones que el resto del público.

La medida también se relaciona con las propias normas del All England Club. El recinto ya cuenta con restricciones sobre determinados equipos que pueden generar molestias durante los encuentros, entre ellos los aros de luz. Incluso para personas acreditadas existen limitaciones sobre la grabación de video en distintas zonas del club.
Además, Wimbledon mantiene una identidad particularmente asociada con la tradición y la etiqueta del tenis. Frente a un escenario en el que otros torneos buscan ampliar su presencia en TikTok, Instagram y otras plataformas mediante creadores, el Grand Slam británico parece priorizar el control de la experiencia dentro de sus instalaciones y el silencio que caracteriza los momentos de juego.
El incidente en el US Open
El episodio que puso nuevamente a los influencers en el centro de la discusión ocurrió durante un partido de primera ronda entre Naomi Osaka y Anastasia Zakharova. Desde una suite, un grupo de personas comenzó a tomar fotografías y grabar contenido mientras se desarrollaba el encuentro.
This was one of the cringiest things I’ve ever seen live. The US Open used to be an actual tennis tournament https://t.co/1kAYND6VOe pic.twitter.com/c1jbi4lUlQ
— Danny Singer (@michiganboy310) September 2, 2026
El uso de una luz y los movimientos dentro del espacio terminaron distrayendo a las jugadoras y provocaron la intervención del juez de silla Kader Nouni. La situación generó críticas entre figuras del tenis. Osaka cuestionó este tipo de comportamientos, mientras que Coco Gauff señaló que los creadores pueden contribuir a acercar el deporte a nuevas audiencias, pero deben conocer y respetar las reglas de etiqueta de los torneos.

Los influencers pueden convertirse en una herramienta para acercar disciplinas tradicionales a públicos más jóvenes y generar conversación fuera de los canales deportivos habituales. Sin embargo, la expansión de esta estrategia también exige establecer reglas claras sobre qué tipo de contenido puede producirse dentro de una competencia.







