La historia detrás del submarino desaparecido ha conmocionado a los usuarios de internet en todo el mundo y al mismo tiempo ha fijado la atención en la empresa detrás de las expediciones al Titanic: OceanGate; la cual acumula millones de vistas en TikTok desde el incidente.
El Titanic parece estar destinado a repetir su historia. La noticia del submarino desaparecido para explorar las ruinas de dicho barco le ha dado la vuelta al internet y al mismo tiempo ha puesto en la mira de los usuarios a la empresa detrás de esta expedición: OceanGate.
La empresa, con base en USA, ha estado operativa desde el 2018 realizando viajes al fondo del océano, pero desde la desaparición de uno de sus sumergibles el pasado 18 de junio, con cinco tripulantes a bordo, ha reavivado una profunda obsesión e incluso ha dado para comparaciones alrededor de una de las historias de naufragio más icónicas de la historia universal.
“Estoy impresionado por la similitud del desastre del Titanic”, aseguró en una entrevista para medios estadounidenses el director y entusiasta del buceo oceanico, James Cameron. Al mismo tiempo dio sus impresiones de por qué el submarino desaparecido y el naufragio tienen tanta relación.
Submarino desaparecido: las advertencias a un negocio millonario
Las historias alrededor del Titanic siguen despertando el interés. La taquillera cinta cinematográfica homónima logró ser un ejemplo de esto, ahora Netflix planea ponerla nuevamente entre sus opciones de películas. Probablemente el gigante del streaming se encuentra motivado por los más de 3 mil millones de visualizaciones en TikTok que acumula el hashtag #OceanGate debido a su más reciente y fatídica expedición al barco.

Un acontecimiento que ha servido para revelar un negocio con un público objetivo bien definido: aquellos que pueden pagar US$250.000 por pasaje para explorar las profundidades del océano. Un lujo y un riesgo que, al igual que hace más de un siglo, pocos se podían dar a bordo del Titanic.
Según James Cameron, desde hace mucho tiempo hubo quienes advirtieron sobre una potencial tragedia en las expediciones de OceanGate. Aún así, del mismo modo que ocurrió con el barco, “cuyo capitán fue advertido varias veces sobre el hielo frente al navío, y aun así aceleró a toda máquina hacia un campo de hielo en una noche sin luna, y en consecuencia mucha gente murió”, aseguró el director de la película el Titanic.
En sus aseveraciones, Cameron, se refería al capitán Edward J. Smith. Quien murió la misma noche en que naufragó el barco por allá en 1912. Ahora, como si se tratara de una maldición, Stockton Rush, director general de OceanGate, estuvo entre los tripulantes del Tintan, el sumergible desaparecido, junto a Hamish Harding, presidente de la compañía Action Aviation; el paquistaní Shahzada Dawood, vicepresidente de Engro, y su hijo Suleman; el experto buceador francés Paul-Henri Nargeolet.
El pasado jueves 21 OceanGate publicó que cree que los pasajeros «tristemente han muerto». A su vez, la Guardia Costera de EE.UU. aseguró que cinco grandes piezas de escombros del submarino fueron halladas y son «consistentes con la pérdida catastrófica de la cámara de presión». Luego el contralmirante John Mauger da la noticia de que la nave sufrió una «implosión catastrófica», terminando con la vida de los cinco pasajeros a bordo.
Qué es OceanGate y por qué sus operaciones son tan costosas
OceanGate Inc es una empresa con sede en los EE. UU. fundada en 2009. Su sitio web se describe a sí misma como «una empresa de exploración oceánica centrada en proporcionar servicios sumergibles tripulados para permitir que los investigadores y exploradores accedan a los vastos recursos de los océanos», y agrega que planea desarrollar métodos para abaratar los costos de dichas exploraciones.
Además del uso de sumergibles con fines de exploración, dice que pueden usarse para llevar a cabo investigaciones científicas. Lo que permite a las personas realizar «muestreos, recolección y experimentación en tiempo real», pruebas en aguas profundas y filmaciones submarinas.
De tal modo, las expediciones turísticas eran una forma de “abaratar” dichos costos de investigación. El viaje para las expediciones dura ocho días e incluye tiempo para viajar cerca del sitio del naufragio y familiarizar a las personas con los conceptos básicos del buceo. Cada inmersión dura unas 10 horas, incluido el tiempo de descenso y ascenso, con unas 4 horas para la exploración.
Cabe mencionar que los restos del Titanic se encuentran a unos 700 km al sur de St John’s, Newfoundland, Canadá, el punto de partida del viaje. Una travesía que en el pasado fue cuestionada por su seguridad por empleados de OceanGate y antiguos pasajeros.
Por qué los turistas del Titanic no escucharon las advertencias
Tal y como recogen en medios como Deadline o CBS, meses atrás se habló sobre las preocupaciones del sistema de seguridad del submarino desaparecido. Para algunas de estas preocupaciones, el fallecido Stockton Rush, director general de la empresa, expresó que OceanGate ha trabajado con Boeing y la NASA para el sistema de seguridad del sumergible. “Todo lo demás puede fallar. Tus propulsores pueden funcionar, tus luces pueden funcionar, aún así estarás a salvo”.
Los turistas prefirieron escuchar a Rush. De hecho, al menos 46 individuos se embarcaron en el submarino de OceanGate durante los años 2021 y 2022. Esto se debe a que el turismo extremo se ha convertido en una tendencia creciente, superando los límites de los viajes convencionales y, a veces, de los viajes seguros.
OceanGate Expeditions, por ejemplo, se encuentra entre varias empresas que atienden la demanda de particulares que desean explorar los mares e incluso las profundidades aparentemente inalcanzables de los océanos del mundo.
“Lo que he visto con los ultra ricos: el dinero no es un problema cuando se trata de experiencias. Quieren algo que nunca olvidarán”, dijo Nick D’Annunzio, propietario de TARA, Ink., una firma de relaciones públicas especializada en eventos especiales.







