El Pato Merlín se convirtió en una celebridad de internet tras ser vista recorriendo las calles de México con la camiseta de su selección. Su popularidad lo ha llevado a ser contactado por la FIFA e impulsar la creación de merchandising no oficial. Ante este fenómeno, su dueña anunció que buscará registrarlo como marca a fin de evitar que lucren con su imagen.
Mientras la FIFA invirtió millones de dólares para crear a sus mascotas oficiales del Mundial 2026, un pato doméstico de México cautivó a la audiencia global con solo vestir la camiseta de su selección y usar un par de tiernos zapatos. Merlín no solo conquistó el corazón de decenas de aficionados, sino que se convirtió en la nueva imagen nacional —no oficial— de su país.
Lo que inició como un video viral de TikTok pasó a ser una potencial marca que sin haber sido registrado ya tiene conexión con su público, impulsó ventas y generó una ola de contenido espontáneo en redes sociales. Su caso demuestra cómo un símbolo auténtico puede alcanzar niveles de notoriedad comparables a los de campañas construidas por grandes organizaciones deportivas.
Del anonimato a eclipsar a las mascotas oficiales
La historia del Pato Merlín comenzó tras la victoria de México frente a Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial 2026. El pato fue visto caminando por la avenida Reforma junto a su dueña, Carla Gómez, vistiendo una camiseta de la Selección Mexicana y pequeños zapatos protectores. Las imágenes se viralizaron rápidamente y millones de usuarios comenzaron a compartir videos y fotografías del animal.
En pocos días, aficionados mexicanos empezaron a llamarlo la “verdadera mascota” del Mundial. Su popularidad fue tal que numerosos usuarios compararon su nivel de reconocimiento con el de las mascotas oficiales del torneo e incluso pidieron que fuera adoptado como símbolo representativo de la afición mexicana durante la Copa del Mundo.
El fenómeno trascendió las redes sociales cuando la FIFA contactó a la familia de Merlín para invitarlo a participar en actividades relacionadas con el FIFA Fan Festival. Posteriormente, el organismo lo reconoció como “embajador” en México, mientras que la propia selección mexicana le rindió homenaje mediante ilustraciones difundidas en plataformas digitales.
Canciones, merchandising y una comunidad global de seguidores
La viralidad del Pato Merlín dio origen a una ola de contenido generado por los usuarios. En TikTok y otras plataformas aparecieron canciones dedicadas al pato, montajes audiovisuales, ilustraciones y memes que reforzaron su posición como uno de los personajes más comentados del Mundial fuera de las canchas.
Su imagen también comenzó a ser utilizada en productos no oficiales. En redes sociales circularon diseños de polos, stickers, llaveros y otros artículos inspirados en el pato mundialista. Incluso tiendas de Canadá difundieron propuestas de merchandising del Mundial que se lucía con la figura del Pato Merlín, aprovechando el alcance internacional que alcanzó durante el torneo.
La fiebre de #Merlín llegó hasta Vancouver 🇨🇦 Esto lo vi en Canadian Tire. ¡Qué hermoso es ser Mexicano! 🇲🇽🙌🏼🥳 #FifaWorldCup #PatoMerlin pic.twitter.com/4BAaRRkFVk
— Mimi Noso♥️ (@mimicorrea_) June 18, 2026
Este crecimiento orgánico convirtió al ave en un caso de estudio para especialistas en marketing. A diferencia de una marca tradicional, Pato Merlín logró construir una comunidad global sin inversión publicitaria, impulsado únicamente por la autenticidad de su historia y el sentimiento de identificación que generó entre los hinchas mexicanos.
«La Mañanera» y el futuro comercial de Merlín
El impacto mediático llegó hasta el Palacio Nacional. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, invitó públicamente a Merlín y a su familia a participar en su conferencia matutina conocida como “La Mañanera”. Durante la transmisión, el pato apareció junto a funcionarios y acaparó gran parte de la atención mediática.
El 🦆 pato Merlín llegó junto con sus dueños a la #MañaneraDelPueblo en Palacio Nacional. #TribunaNoticias ⚽️ pic.twitter.com/rmfooH4D3T
— Tribuna Noticias ⚽️ (@NoticiasTribuna) June 22, 2026
En ese encuentro, la mandataria describió al Pato Merlín como un símbolo de la cultura y la familia mexicana. La historia de Carla Gómez, comerciante ambulante y dueña del animal, también cobró relevancia al representar a miles de familias trabajadoras que encontraron en el pato una inesperada fuente de visibilidad y orgullo nacional.


Ante la creciente comercialización de su imagen, Gómez anunció que buscará registrar al Pato Merlín como marca. La decisión busca proteger legalmente al personaje y permitir que cualquier beneficio económico derivado de su popularidad favorezca directamente a la familia.
El caso refleja cómo una mascota nacida de manera espontánea puede evolucionar hasta convertirse en un activo de propiedad intelectual con potencial comercial a largo plazo.







