Siguiendo su estilo disruptivo, la marca apostó por enviar kits de “Fleur de Lait” acompañados de una cuchara heladera para retirar la arena cinética que cubría la fragancia, transformando el empaque en una experiencia.
El año pasado, la marca entregó kits de su perfume acompañados de un micrófono brandeado, lo cual destacó su ingenio para mantenerse visible en el público de los creadores de contenido. Sin embargo, este año está apostando por seguir su disruptivo estilo para impulsar otro de sus productos: escondió su fragancia en helado.
En concreto, la marca entregó packaging que incluía la fragancia «Fleur De Lait», pero lo llamativo es que para poder llegar al producto no bastaba con abrir la caja. Y es que, en su interior, había un envase con forma de los que contienen helado, acompañado de una cuchara similar a la que se emplea para servir dicho postre.
¿Cuál fue el truco detrás de estos kits?
Para poder descubrir el perfume se debía retirar la arena cinética que cubría la fragancia. Este material había sido situado sobre el producto de un modo que aparentaba ser helado, transformando lo que pudo ser un clásico unboxing en toda una experiencia.
Ante ello, las personas que recibieron el kit decidieron postear videos en los que se mostraban retirando esta suerte de plastilina con la cuchara heladera, revelando la sorpresa que cubría: el «Fleur De Lait».
Lo que hace brillante la propuesta
Con esta estrategia la firma demuestra su ingenio para vender uno de los productos más complejos de comercializar. No ofrece una muestra gratis a todo el público, pero les entrega a los content propuestas que transforman las fragancias en algo que no solo se puede oler, sino también sentir. De esta manera, dan a conocer el producto, generan impacto y, sobre todo, conversación en redes.







