No se han dado a conocer las ganancias del encuentro entre el youtuber y el veterano boxeador por concepto de venta de boletos, pero solo con el pago de los patrocinantes el evento virtual resultó ser una mina de oro para ambos contrincantes.

La pelea entre el youtuber Loan Paul y el veterano boxeador Floyd Mayweather realizada este fin de semana en Miami dejó hasta ahora dos resultados vistosos, y ninguno es precisamente la calidad del espectáculo deportivo presentado.

Por un lado, las críticas en redes sociales calificaron al evento como un simple ardid mediático dado que el encuentro fue vendido como un combate de primer nivel y en realidad fue solo una exhibición sin jueces, sin gran exhibición de dotes boxísticos y que acabó sin resultados.

Por el otro, el show fue un festival de sponsors que dejó un saldo millonario solo en patrocinios de todo índole, tanto para los púgiles como para los organizadores. Y aunque aún no se han dado a conocer las ganancias por concepto de venta de boletos, los ingresos obtenido por concepto de espacios para marcas ya hacen que el espectáculo haya valido la pena a nivel comercial.

Ambos aspectos están intrínsecamente ligados. La conclusión es que la exhibición fue considerada por sus organizadores solo como un evento generalista y masivo para convocar curiosos y saciar el hambre de novedad del gran público, gracias a lo cual se lograrían ganancias millonarias. Como se dice popularmente: solo circo.

Así reaccionaron las redes

Burlas y comentarios de sorpresa por el espectáculo visto inundaron las redes sociales luego de cerrado el cuadrilátero. A la pelea se le calificó de burdo espectáculo comercial y de timo publicitario.

Ya desde mucho antes a Mayweather se le había criticado por aceptar la contienda junto a un boxeador no profesional que solo buscaba centimetraje. Él contestó el jueves pasado en su acostumbrado tono provocador: «No voy a molestar a nadie. No salgo a robar o a matar. Hago lo que quiero. Me he retirado, pero no me he retirado de divertirme y ganar dinero«, citó la agencia AFP.

Paul, por su parte, tampoco negó desde un principio que se sometía a este reto no solo por motivos de desafío personal sino también para lucrarse. «Elijo lo que quiero hacer. Si quiero salir, divertirme y ganar 50, 60, 70 o 100 millones de dólares, déjame hacerlo«, dijo, en declaraciones reseñadas por la misma agencia de noticias.

La pelea, que duró los ocho asaltos pactados desde un principio, según los críticos en redes sociales se redujo a abrazos sucesivos entre ambos contrincantes a lo largo de su extensión. Aunque las reglas pactadas indicaban que no se declararía un ganador, al no haber sucedido un KO, en sentido estricto el encuentro terminó en empate.

El espectáculo también da cuenta de los espacios que como celebridades han ganado los influencers y el espectáculo al rededor de sí. En este caso, el enfrentamiento de Paul con un boxeador legendario es una marca de cómo estas figuras son capaces de encumbrarse al punto de convertirse en verdaderos role models y atraer multitudes.

Sobre las marcas presentes

El carácter variopinto de los patrocinantes del encuentro es llamativo. En sponsors, el dúo arrastró a más de una docena de acuerdos de patrocinio con compañías como Atari, DraftKings y OnlyFans.

Durante el período previo a la pelea, tanto Paul como Mayweather hablaron sobre el ramo de patrocinios que habían conseguido. Mayweather llegó tan lejos como para decirle a Showtime Sports (que transmitió la pelea en pay-per-view a 50 dólares por boleto) que el evento constituía un «robo bancario legalizado».

«Estoy peleando con un youtuber que cree que es un verdadero luchador», dijo Mayweather en la entrevista de Showtime del 4 de junio. “Y estoy obteniendo una gran cantidad de dinero por ello. Ya he ganado 30 millones de dólares preparándome para la pelea».

Una de las asociaciones más destacadas de Mayweather fue con la plataforma de suscripción de creadores OnlyFans. Allí compartió contenido de boxeo exclusivo y detrás de escena, además de publicaciones sobre su vida personal. El atuendo de entrada de Mayweather estaba igualmente adornado con logotipos de BetOnline, una casa de apuestas digital, mientras que su séquito usaba gorras de otro socio, CBD. Además, fue patrocinado por su socio Grant Worldwide.

Sus calzoncillos para la pelea tenían logotipos de los socios EthereumMax.org, Fashion Nova y su filial NovaMEN, Limitless X (un mercado que vende suplementos para la salud) y SMILZ, una marca de CBD creada por Mayweather y Jas Mathur, CEO de Limitless X.

En cuanto a Paul encabezó su grupo de patrocinadores la compañía de videojuegos heredada Atari y su criptomoneda recién lanzada, el Atari Token. El logotipo de Atari tuvo un lugar de honor en sus calzoncillos, espacio compartido por Mavathltcs, la plataforma de subasta de contenido de influencers SuperBid y Fashion Nova.

Paul también se asoció con la empresa de tecnología financiera Current para un sorteo de 10.000 dólares, y destacó el negocio en su bata de salida y en una carga previa a la pelea en su canal de YouTube (donde tiene 23,1 millones de suscriptores) el 5 de junio.

«Los bancos son viejos, aburridos y obsoletos, como Floyd Mayweather», chirría, mostrando su Visa de la marca Current. «Current, sin embargo, es nuevo, genial y cambia el juego, como yo», decía en el anuncio.

El sorteo de Current no fue el único regalo de Paul para los fanáticos. Él y otro patrocinador, la plataforma de seguimiento y comercio de criptomonedas Blockfolio, promovieron la pelea al enumerar un sorteo que recompensará a 10 personas con 10.000 dólares cada una en moneda Ethereum.

Y, por supuesto, los patrocinios no fueron solo para los combatientes individuales. El ring estuvo rodeado de marcas de los principales socios DraftKings y CashApp. El patrocinador presentador Fanmio no apareció en el ring, pero vendió boletos de pago por evento que vinieron con camisetas de edición limitada.