El muñeco de felpa tiene la cabeza desmontable para recordar el episodio ocurrido el 20 de enero de 1982 durante un concierto en Iowa, Estados Unidos. El objeto de colección está a la venta en la página web del fallecido artista.
El 20 de enero de 1982, Ozzy Osbourne mordió la cabeza de un murciélago, durante un concierto en el Veterans Memorial Auditorium de Des Moines, en Iowa, Estados Unidos. Dicha presentación fue parte de la gira de su álbum “Diary of a Madman”, en su faceta artística como solista.
Durante ese tour, Osbourne adoptó la tradición de lanzar carne cruda al público, por lo que este también comenzó a arrojarle objetos no convencionales. Y eso fue lo que pasó esa noche en Iowa: un fanático le lanzó un pequeño bulto negro, sin pensar que él lo recogería y lo mordería, pensando que se trataba de un juguete de goma.
Sin embargo, no tardó en darse cuenta que era un murciélago de verdad. De hecho, el artista declaró lo siguiente en su autobiografía “I Am Ozzy” (2010): “Inmediatamente sentí que algo andaba mal. Muy mal. Para empezar, mi boca se llenó al instante de un líquido cálido y viscoso. Luego, la cabeza en mi boca se movió bruscamente”.
Con el paso de los años, la anécdota ha pasado a ser una de las más recordadas del heavy metal. Sobre todo, porque Ozzy continuó con el concierto tras lo ocurrido, demostrando la prioridad que le daba el cantante al show y a su público.
44 años después
Debido a la popularidad del suceso, la página web oficial del fallecido Ozzy Osbourne ha lanzado un peluche conmemorativo. El muñeco de felpa tiene la cabeza desmontable para recordar el episodio ocurrido.
El objeto de colección está a la venta en la plataforma al precio de 40 dólares. Este merchandising inusual permite plasmar la magnitud del legado de rock and roll que dejó Osbourne como un verdadero performer que sabía que, pese a todo, el show siempre debe continuar.











