A pocas semanas de la llegada del Día del Padre, la marca Gloria presenta un anuncio en el que una mañana sirviendo el desayuno se convierte en una de las tantas formas en que los hijos retribuyen el amor y cuidado que durante años recibieron de su padre.
Así como Gloria es la fiel acompañante de los desayunos, los padres son quienes nunca olvidan prepararlo. Y es que ese amor que sienten por sus hijos es lo que los mueve a demostrar ese cariño, levantándose temprano, comprando los alimentos y preparando la mesa para que reciban la primera comida del día.
En el marco del Día del Padre, la marca ha lanzado un spot corto, pero con un mensaje potente que habla sobre ese cariño incondicional propio de un papá. La pieza presenta una clásica mañana de desayuno como una de las distintas formas en que los hijos retribuyen el amor y cuidado que durante años recibieron.
¿Cómo representan a los padres en el anuncio de Gloria?
Durante el clip, se aprecia como un señor llama a otra persona a sentarse a desayunar. Lo llamativo es que se refiere a él como “Carlitos”, un diminutivo que suelen emplear para llamar a los hijos pequeños, pero quien aparece en escena no es un menor, sino un adulto mayor que aparenta ser su papá.
Otro aspecto que le aporta una mayor carga emocional deriva de que, cuando su padre se acerca a comer, le planta un afectuoso beso en la frente y lo ayuda a sentarse. Tras ello, se suma un tercer personaje que viene a ser su nieto, quien también se acerca a ellos, los saluda y los abraza.
Casi al final del clip se escucha una frase bastante peculiar: “Lo hiciste bien. Lo estás haciendo bien. Lo harás bien”. Esto alude a que cuando un padre cría a su hijo en un ambiente sano y con la atención que requiere, su descendiente no solo imita esto con su primogénito, sino que también lo hace con su mismo papá.
¿Cómo integran en el spot los elementos de su identidad de marca?
Como es clásico, los elementos visuales de la marca no se presentan de forma abrupta en la campaña, incluyéndose de forma orgánica. En los primeros segundos, se logra observar como el protagonista toma una lata de su repisa, así como que la taza donde sirve la leche caliente es un artículo brandeado.
No menciona slogans, no se emplean colores relacionados a su identidad y tampoco su icónico logo. Únicamente, en la parte final del clip, se puede ver el icónico envase de su producto estrella. Para compañías como esta, solo basta con colocar este elemento, ya que su packaging es el pilar de su estatus como lovemark.
Además, otro detalle importante es que el anuncio casi no cuenta con diálogos. Esto se debe a que la escena transmite la idea de forma tan clara que no es necesario el empleo de otros elementos para que el espectador comprenda el mensaje.
Con esta acción, la marca demuestra nuevamente su originalidad para llegar al público con piezas emotivas que rompen el molde de la publicidad tradicional sobre la paternidad.







