La máxima categoría del automovilismo mundial empezó una etapa donde la inteligencia artificial, la telemetría en tiempo real, la electricidad, la experiencia del fan y los algoritmos se consolidan como pilares.
El pasado 6 de marzo comenzó en Melbourne, Australia la temporada 2026 de la Fórmula 1 (F1), que marcó un nuevo capítulo en su historia con el cambio reglamentario más importante de la última década. Asimismo, implementa una infraestructura tecnológica que le otorga a la inteligencia artificial (IA) un rol central en la competición.
De esa manera, la máxima categoría del automovilismo mundial inauguró una etapa donde la IA, la telemetría en tiempo real, la electricidad, la experiencia del fan y los algoritmos se consolidan como pilares. Desde pilotos, directores de equipo y mecánicos hasta ingenieros, analistas y fans, todos los stakeholders acceden a datos más precisos y disponibles en vivo.
A continuación, siete claves para entender por qué la F1 2026 marcará un antes y un después en materia de tecnología y entretenimiento en este deporte.
Autos más livianos, ágiles y con aerodinámica activa
Los nuevos monoplazas son más cortos, livianos y maniobrables, con neumáticos más estrechos y una filosofía aerodinámica completamente renovada. La introducción de alerones activos reemplaza al DRS tradicional y redefine la forma de gestionar velocidad, adherencia y adelantamientos, cambiando la lógica estratégica de las carreras.
También hay una mayor exigencia en el uso de energía eléctrica, con una división 50/50 entre potencia eléctrica y térmica, junto con avances en tecnología de biocombustibles que podrían trasladarse en el futuro al uso doméstico. El motor eléctrico alcanzará los 350 kW.
Los pilotos contarán con dos nuevas herramientas: boost mode y overtake mode. Este último envía energía eléctrica adicional al auto que intenta adelantar y solo funciona cuando el coche de adelante está a menos de un segundo de distancia. Los pilotos deberán monitorear cuidadosamente el uso de la energía eléctrica durante la carrera.
Decisiones en tiempo real en el pitwall
El Team Content Delivery System (TCDS), una solución desarrollada por Globant, partner oficial de Fórmula 1 desde 2024, se convirtió en una herramienta clave para mejorar la forma en que los equipos acceden y procesan información crítica durante un Gran Premio.
El sistema optimiza la entrega de datos desde la red del paddock hasta los usuarios remotos conectados a través de internet, permitiendo que ingenieros y analistas trabajen prácticamente en simultáneo. Gracias a mejoras en latencia, confiabilidad y sincronización, los tiempos de respuesta se redujeron significativamente: de los nueve segundos del sistema anterior a menos de cinco segundos en conexiones en vivo.
Esta evolución permite que los equipos reaccionen con mayor rapidez ante cada situación de carrera y aceleren el aprendizaje de los nuevos autos. La información que llega a través del TCDS es utilizada por ingenieros en pista, pilotos al revisar sus vueltas y también por los equipos técnicos que trabajan desde las fábricas, ampliando la capacidad de análisis y decisión durante todo el fin de semana de competencia.
Motores 50/50: potencia híbrida y combustibles sostenibles
Las unidades de potencia mantienen el V6 turbo híbrido de 1.6 L. Sin embargo, presentan un cambio estructural: la energía eléctrica pasa a tener un rol equivalente al del motor de combustión. Con ello, se elimina el MGU-H y se incorporan combustibles avanzados 100 % sostenibles, alineando competitividad deportiva con transición energética.
IA para entender las nuevas reglas
Salesforce colaboró con su plataforma Agent Force para desarrollar un asistente conversacional que ayuda a los fans a entender las nuevas regulaciones. A través de un simple chat, los usuarios pueden consultar qué cambia en la Fórmula 1 en 2026 y recibir explicaciones claras y rápidas.
No es casualidad que la Fórmula 1 esté entrando en una nueva etapa donde la ventaja competitiva ya no depende solo de la ingeniería mecánica y del talento del piloto, sino de la capacidad de procesar datos, anticipar escenarios y crear experiencias digitales en tiempo real. Esta convergencia entre deporte, inteligencia artificial y entretenimiento redefine cómo se compite y cómo se vive cada carrera.
Edge computing y telemetría en vivo
Cada monoplaza genera datos a través de cientos de sensores que se procesan directamente en el circuito mediante edge computing, reduciendo latencias y acelerando respuestas críticas en tiempo real. Esta arquitectura tecnológica no solo mejora la estrategia y la eficiencia operativa, sino que también refuerza la seguridad y la precisión competitiva en cada Gran Premio.
Plataforma 360°
Datos tácticos en vivo, visualizaciones interactivas, experiencias inmersivas y nuevas formas de interacción desde transmisiones y aplicaciones permiten seguir cada carrera con un nivel de profundidad sin precedentes. En paralelo, el crecimiento proyectado de la analítica deportiva a nivel global confirma que la convergencia entre deporte, tecnología y entretenimiento ya es estructural.
Incluso la alianza de Apple con la Fórmula 1 se integra dentro de este ecosistema tecnológico, apareciendo en distintas plataformas: desde streaming hasta funciones detalladas en mapas para comprender la navegación en cada circuito, además de herramientas vinculadas al fitness. Los espectadores que sintonicen la F1 disfrutarán de una verdadera experiencia inmersiva, con cobertura y análisis completos, con comentarios en inglés y español, además de acceso a hasta 30 transmisiones en vivo adicionales durante todas las sesiones.
El poder de los gemelos digitales
Para reaccionar más rápido, cada auto está lleno de sensores conectados a dispositivos de edge computing que envían datos a la base del equipo. Esto no solo facilita una toma de decisiones más informada, sino también replicar el comportamiento del vehículo mediante gemelos digitales, es decir, réplicas virtuales del auto que ayudan a simular escenarios y optimizar el rendimiento.







