Con más de un siglo de antigüedad, la marca sigue dando traspiés para adaptarse a las nuevas generaciones que no pueden permitirse los costos de sus productos

La reconocida empresa de motocicletas Harley Davidson, acumula un legado de prestigio pero también de números negativos por 12° trimestres consecutivos. Recientemente se ha revelado que la marca registra un descenso del 5% en sus ventas, representando su peor reporte en 10 años.

La estrategia de marketing de la empresa de motocicletas ha sido la que la mantuvo durante un tiempo en la cima y, paradójicamente, es la misma que ahora trae como consecuencia la debacle de una marca que lleva en el mercado más de un siglo de antigüedad.

Para mantenerse competitiva en el mercado, Harley Davidson giró entorno a varias iniciativas que la consolidaron como un producto de prestigio y para un público selecto, en este sentido, una de las estrategias de marketing de la empresa fue crear el Grupo de Propietarios de Harley Davidson (HOG), el cual promueve una serie de eventos, tours, entre otras actividades para preservar su exclusividad.

Incluso, esta empresa fundó una escuela de academia de conducción para atraer a nuevos clientes a la marca. Así como también posee una alternativa en línea, Harley Davidson posee una aplicación móvil que ofrece servicios de rastreo GPS para aprovechar al máximo la experiencia sobre dos ruedas, brindándole ubicación de restaurantes o gasolineras cercanas, incluso concesionarios, y más.

Harley Davidson LiveWire

Aunque, esta serie de iniciativas habían sido una fuente importante de conversiones para la marca, al día de hoy estos esfuerzos no logran captar a un público más joven, y por el contrario sigue atrayendo a clientes (en su mayoría), de 50 años en adelante y con una solvencia económica importante, lo cual ha sido una de las principales causas de la venida a menos de la marca.

En un intento de captar clientes nuevos y más más jóvenes, Harley Davidson lanzó en el 2020 su modelo eléctrico, LiveWire, pero este intento no ha obtenido las ganancias esperadas dado a que los costos no son del todo agradables para los posibles clientes, con un valor de 30.000 dólares y una competencia de 35.000 por un Tesla, es de entender porque los resultados son tan negativos.