La gravedad cero acelera la pérdida de masa ósea y muscular, para hacer frente a esto, un grupo de científicos desarrollaron un traje que pasó las primeras pruebas de simulación a computadora y ahora trabajan en un prototipo funcional.
Científicos peruanos trabajan en un traje que reduzca el impacto que tiene la gravedad cero en el cuerpo humano, como la pérdida de masa ósea y muscular. Un ejemplo de lo que las condiciones espaciales causan en el cuerpo humano es el “Rehén del espacio”, quién tras la caída de la Unión Soviética había pasado más de 200 días en órbita, a su regreso, el aspecto del también llamado “Último héroe sóvietico”, era cadavérico.
Desde entonces, la NASA investiga sobre el envejecimiento celular acelerado que las condiciones espaciales tienen en el cuerpo humano para “conducir a mejores contramedidas y tratamientos a fin de proteger a las tripulaciones en misiones futuras”.
Es así como el diseñador industrial peruano Juan Montalván Lume ha formado parte de un equipo de investigadores que trabaja en la fabricación de un traje espacial para astronautas, diseñado especialmente para contrarrestar los efectos de la gravedad cero.
El traje espacial para interiores integra el Bio-Soft Actuator System, un sistema tecnológico compuesto de sensores y una bomba de aire que genera presión en las zonas del cuerpo donde podría darse la pérdida muscular debido a la exposición de las células a la microgravedad.
Además, el diseñador industrial peruano Juan Montalván Lume, jefe de la División de Diseño Espacial del centro de investigación Bioastronautics and Space Mechatronics Research Center (BIO&SM), señaló que la tecnología del Bio-Soft Actuator System -que su equipo desarrolla- podría generar presión sobre el músculo para estimularlo y simular condiciones que, por la gravedad, se dan en la Tierra, con el potencial de reducir los riesgos en la salud.
El sistema incluye una mochila pequeña que, además de contar con los implementos digitales para la regulación de las cápsulas, integra la mencionada bomba de aire. El traje espacial puede ser gestionado de manera digital. “Hemos implementado una tecnología de sensores touch, a través del guante, para controlar la presión o qué parte del cuerpo será estimulada”, dijo Montalván.







