La marca escocesa elige al piloto de Fórmula 1 como embajador global de su nuevo destilado cristalino, presentado en el Gran Premio de Singapur como un símbolo de lujo e innovación.
Chivas Regal, reconocida por su legado de más de dos siglos, sorprendió en el Gran Premio de Singapur con el lanzamiento de Chivas Regal Crystalgold, una propuesta que desafía la estética y el sabor habituales de la categoría. La marca no solo presentó una innovación técnica inédita, sino que también anunció la incorporación del piloto de Fórmula 1 Charles Leclerc como embajador global.
El debut de Crystalgold marca un hito para la compañía ya que se trata de un whisky cristalino, diseñado para ofrecer suavidad y versatilidad sin renunciar al carácter de la casa. Con esta apuesta, Chivas Regal busca conectar con consumidores que valoran experiencias únicas y adaptables a diferentes contextos, desde una reunión diurna hasta un encuentro nocturno.
Un whisky claro con un mensaje potente
Chivas Regal Crystalgold utiliza un sistema de filtración de vanguardia que elimina el color del líquido, sin comprometer la complejidad de su sabor. El resultado es una bebida transparente, que mantiene la identidad de la marca mientras ofrece una alternativa más ligera y contemporánea. Sandy Hyslop, Master Blender de la casa, mencionó: «La claridad sorprende, pero el sabor es indiscutiblemente nuestro”.
La narrativa de innovación se fortalece con la presencia de Charles Leclerc, quien comparó el espíritu de Crystalgold con la estrategia de la Fórmula 1 y su pasión por el ajedrez y dijo: “Se trata de desafiar los límites sin dejar de ser fiel a las raíces”. De esta manera, Chivas Regal une el mundo de la alta competencia deportiva con el arte del blending, creando un storytelling que resuena tanto con fanáticos del automovilismo como con amantes del whisky de lujo.







