La marca de moda sostenible lanzó una campaña visual en la que toma algunos de los rostros más reconocidos de la naturaleza peruana, como el Harákmbut en Madre de Dios o la Cara del Inca en Ollantaytambo, para imaginar cómo serían si fueran humanos.
La pareidolia es un fenómeno psicológico con el que las personas perciben patrones familiares y significativos, como rostros o animales, en base a estímulos aleatorios. Asimismo, gracias a esta ilusión visual muchos espacios naturales no llaman la atención solo por su majestuosidad, sino porque la gente ve en ellas formas con aspecto humano.
Considerando el insight de que se suelen encontrar ese tipo de similitudes en la naturaleza, Hösėg decidió reafirmar el espíritu ecológico que lo caracteriza y darles vida a esos «rostros». Es así que, con la ayuda de inteligencia artificiale, tomó los más emblemáticos, como Harákmbut en Madre de Dios, la cara del Inca en Ollantaytambo, o el rostro de Marcahuasi en Huarochiri, para imaginar como serían si fuesen humanos.
La marca de moda sostenible, fuera de convertir estos peculiares espacios turísticos en el eje de su campaña, también los presentó como su nueva imagen de marca. Otro aspecto llamativo es que cada uno de los “modelos” conserva las características del espacio natural en el que se inspiran. Por ejemplo, el del Rostro Harákmbut tiene una nariz bastante similar al que posee la formación rocosa, ubicada en la Reserva Comunal Amarakaeri.
Por otra parte, la iniciativa también contempló la creación de un simulador en línea para que las personas puedan descubrir cuán parecidos son a estos imponentes rostros. Incluso, ofrecen la oportunidad de acceder hasta a un descuento por hacerlo.
“Rostros reales, formados por el tiempo, que hoy se convierten en la cara de nuestra marca. No es solo inspiración; es dejar que la naturaleza tome el protagonismo”, comentaron desde Hösėg por Instagram.







