El oro supera los 4.600 dólares la onza y la plata alcanza los 85 dólares, una escalada que refleja el nerviosismo de los mercados ante el contexto geopolítico y las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal de Estados Unidos.
El oro alcanzó por primera vez en su historia la barrera de los 4.600 dólares por onza, mientras que la plata avanzó hasta situarse en torno a los 85 dólares. Ambos movimientos, récord, reflejan un cambio en el apetito de los inversores, quienes priorizan activos defensivos ante un entorno cada vez más inestable.
El avance no respondió a un impulso aislado, sino que durante la jornada el oro marcó un máximo intradiario de 4.611,10 dólares; de esta forma, confirmó su condición de refugio en contextos de tensión. Por su parte, la plata, con una subida más pronunciada, llegó a los 85,54 dólares.
Presión política y huida hacia activos refugio
Detrás de esta escalada histórica aparece un factor político que volvió a sacudir la confianza del mercado tras la situación de Venezuela y Estados Unidos: la polémica de la Reserva Federal estadounidense. La atención se concentró en el presidente del organismo, Jerome Powell, tras conocerse que afronta una investigación federal relacionada con su testimonio ante el Congreso por la renovación de la sede del banco central.
Powell aseguró que la amenaza de cargos penales surge después de que la Fed se negara a reducir los tipos de interés, decisión que chocó con las exigencias del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Asimismo, el episodio reabrió el debate sobre la autonomía del banco central y encendió las alarmas entre los inversores.
La reacción no tardó en sentirse, dado que los futuros retrocedieron, el dólar mostró debilidad y los metales preciosos captaron mayor flujo de inversión. Desde Julius Baer, institución bancaria suiza, los analistas coinciden en que el oro y la plata respondieron de forma directa a este aumento de la incertidumbre institucional.









