El crecimiento de compras internacionales vía plataformas digitales ha puesto bajo revisión el régimen de importación simplificada. La Sunat analiza posibles ajustes mientras especialistas advierten sobre su uso y alcance.
El aumento sostenido del comercio electrónico en Perú ha impulsado el uso del régimen de importación simplificada, conocido como Importa Fácil, que permite recibir productos del exterior sin pagar impuestos cuando su valor no supera los US$200. Sin embargo, el crecimiento acelerado de estas operaciones ha llevado a la Sunat a evaluar posibles ajustes en su funcionamiento.
De acuerdo con cifras de la propia entidad, el volumen de operaciones bajo este esquema ha pasado de aproximadamente 18 millones a más de 60 millones anuales en los últimos años, lo que ha generado cuestionamientos sobre si el régimen mantiene su objetivo original: facilitar compras de consumo personal.
El crecimiento del e-commerce y su impacto
Según Carla Mares, abogada especializada en derecho tributario y fiscalidad internacional, este crecimiento responde a cambios estructurales en el consumo, impulsados por la pandemia, la digitalización y la expansión de plataformas internacionales.
“En primer lugar, la época del COVID marcó un antes y un después en muchos aspectos de la vida cotidiana, como el trabajo remoto o el acercamiento al mundo digital, en general”, señala.
En ese contexto, plataformas como Temu y AliExpress han tenido un rol clave al facilitar el acceso a una amplia oferta de productos a precios competitivos, incorporando además dinámicas de interacción como promociones, juegos o sorteos que incentivan la recurrencia de compra.
Este escenario ha ampliado el perfil del consumidor, incorporando no solo a usuarios jóvenes, sino también a públicos adultos que han adoptado plataformas de e-commerce como parte de su consumo habitual.
Cómo funciona el régimen de importación simplificada
El esquema permite a personas naturales importar productos sin pagar IGV ni derechos arancelarios siempre que el valor del envío no supere los US$200 (sin considerar flete ni seguro) y que se trate de bienes para consumo personal.
Este sistema de importación fue desarrollado por la Sunat en alianza con Serpost con el objetivo de simplificar los procesos aduaneros y facilitar el acceso a compras internacionales sin trámites complejos.
Además, contempla límites operativos. Las personas que importan con DNI pueden realizar hasta tres operaciones al año bajo este esquema, con un tope de US$1,000 por envío. Cuando se supera el umbral de US$200, se aplican tributos como el IGV (18%) y derechos arancelarios.
Señales de uso indebido y limitaciones de control
El incremento del uso del sistema de importaciones ha generado alertas sobre posibles desvíos hacia fines comerciales. Entre los principales indicadores se encuentran la frecuencia de uso de un mismo DNI, el volumen de productos importados y la recurrencia de envíos a una misma dirección.
“Si tienes RUC puedes importar infinitas veces (…) sin embargo, si importas con DNI solo lo puedes hacer hasta 3 veces al año”, explica Mares, en referencia a las diferencias entre importaciones personales y comerciales.
No obstante, el control presenta limitaciones operativas. El alto volumen de envíos diarios dificulta una fiscalización en tiempo real, por lo que las revisiones suelen realizarse de manera posterior y focalizada.
Evaluación del régimen de impuestos a importaciones
En este contexto, la Sunat evalúa agregar impuesto a importaciones menores US$200. La revisión incluye tanto aspectos operativos como normativos.
Desde una perspectiva técnica, Carla Mares considera que el foco de la Sunat debería estar en el control de los casos específicos y no necesariamente en modificar el límite.
“Si SUNAT tiene indicios de un uso indebido de este beneficio tiene las herramientas suficientes para detectarlas e ir tras esas personas de manera directa y focalizada”, afirma.







