Google amenaza con irse dado que el gobierno le está obligando a pagar por la información que toma de sus medios de comunicación. Se trata de un conflicto que poco a poco puede extenderse a más países.
Google ha amenazado con irse de Australia si el Gobierno de ese país le obliga a pagar a los medios por usar su contenido. La polémica, que lleva varios días sonando en titulares en todo el mundo, podría extenderse a más territorios y se refiere al dilema que acompaña a Internet desde su nacimiento: la propiedad de la información.
La disputa afecta principalmente a Google y Facebook. En Australia, igual que lo hacen en todo el mundo, ambas empresas utilizan noticias de medios nacionales en sus plataformas para ofrecer información a los usuarios y ganar clientes. El debate se centra en si estos gigantes de la red deben pagar a los medios australianos y cuánto.
La situación se ha vuelto crítica con el Código de Negociación de Medios de Comunicación que ha propuesto el Gobierno de Australia y que trata de «abordar el desequilibrio del poder de negociación entre las plataformas digitales y las empresas de noticias australianas», según recoge Hipertextual.
Google y Facebook ya han mostrado su disconformidad con tener que pagar a los medios y de ahí ha surgido la amenaza de la primera de abandonar el país. A para ponerle más sazón a la telenovela, la situación parece estar suponiendo una oportunidad para Microsoft.
El primer ministro de Australia, Scott Morrison, conversó con Satya Nadella, CEO de Microsoft, y este le ha informado que en ningún caso abandonarán el país, además de estar dispuestos a suplir el vacío de Google en caso de que cumpla su amenaza, según informa Associated Press.
El buscador de Microsoft Bing está capacitado para absorber esa cantidad de usuarios. Por ahora, Google presta servicios al 94 por ciento del mercado australiano.
Analistas opinan que una eventual salida de Google de Australia marcaría el futuro de la compañía, ya que sentaría un precedente que otros países podrían emular.
De hecho, en Europa, por ejemplo, también se trabaja con una perspectiva similar. Alemania empezó a moverse en esa dirección en 2020, y hace unas semanas Google acordó con Francia pagar a los editores de prensa por sus contenidos.
Que Google o Facebook paguen a los distintos medios por su contenido puede ser una gran noticia para la supervivencia de estos, pero también afectaría a los ingresos de las plataformas de una forma importante. Por eso es necesario observar qué ocurre en Australia y hasta dónde llega la confrontación, porque puede hacer historia.







