Popeyes y Gut Mexico City crearon “Tasty Sessions”, una plataforma musical que reúne a artistas emergentes para reinterpretar el jazz mientras preparan pollo en una cocina.
El jazz forma parte de la identidad cultural de New Orleans, ciudad donde nació Popeyes. Sin embargo, el género ha perdido espacios, intérpretes y público frente al crecimiento de nuevas propuestas musicales. A partir de esa tensión entre tradición y vigencia, la marca decidió llevar uno de los sonidos más reconocibles de su ciudad de origen a un escenario poco habitual: una cocina.
Junto con Gut Mexico City, Popeyes desarrolló “Tasty Sessions”, una plataforma que combina música y gastronomía en pequeñas sesiones en las que artistas reinterpretan el jazz mientras se prepara el pollo frito de la marca. La iniciativa busca conectar el producto con una parte de la cultura que forma parte de su historia.
Popeyes convierte una cocina en escenario para el jazz
La primera edición de “Tasty Sessions” estuvo protagonizada por la compositora mexicana Karina Galicia, quien compartió la sesión con músicos provenientes de distintos países de América Latina. El formato apuesta por una presentación íntima, alejándose de los escenarios tradicionales para colocar la interpretación musical dentro de una cocina.
Mientras los músicos reinterpretan el género, el espacio también muestra la preparación del pollo frito. De esta manera, la propuesta establece un vínculo directo entre los dos territorios que la marca busca conectar: la gastronomía de Popeyes y la tradición musical de New Orleans.
La campaña parte de una idea sencilla: si el jazz necesita volver a ocupar espacios para acercarse a nuevas audiencias, Popeyes puede utilizar uno de los elementos más propios de su negocio —su cocina— como punto de encuentro. Así, el producto deja de ser únicamente parte del contexto y se integra al desarrollo de la experiencia.
Una plataforma para conectar la marca con su ciudad de origen
Con “Tasty Sessions”, Popeyes busca poner nuevamente en conversación un género que forma parte del patrimonio cultural de New Orleans. La marca plantea la iniciativa como una forma de reconocer sus raíces, pero también de acercar el jazz a una audiencia contemporánea mediante nuevos intérpretes y una presentación alejada de los formatos habituales.
La elección de artistas emergentes también permite que la plataforma no se limite a reproducir versiones tradicionales del género. La propuesta abre espacio para nuevas interpretaciones y músicos de distintas partes de Latinoamérica, trasladando el jazz desde su origen hacia otras escenas musicales.
El contenido de esta primera edición estará disponible en el canal oficial de YouTube de Popeyes Puerto Rico, ampliando la experiencia más allá del espacio físico donde fue grabada. De esta forma, “Tasty Sessions” convierte una acción vinculada a la cocina en una plataforma de contenido que une gastronomía, música e identidad de marca.








