Las acciones de Nike cotizan cerca de US$39, lejos de los US$177,51 que alcanzaron en 2021, mientras la competencia y las dudas sobre su estrategia presionan a la compañía.
La cotización de Nike atraviesa uno de sus periodos más complejos de los últimos años. Las acciones de la compañía llegaron a US$177,51 en noviembre de 2021, pero actualmente se mueven alrededor de los US$39, lo que representa una caída cercana al 80% desde aquel máximo y lleva al papel a niveles que no se veían desde 2014.
El retroceso vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de Nike para recuperar su posición frente a competidores que han ganado terreno en categorías clave. La presión aumentó después de que On Holding presentara previsiones financieras por encima de las expectativas del mercado, reforzando las dudas sobre el desempeño de la marca deportiva estadounidense.
La competencia empieza a cambiar el escenario para Nike
El avance de compañías como On Holding ha cambiado el panorama competitivo en algunas de las categorías donde Nike históricamente tuvo una posición dominante. Las previsiones de On fueron interpretadas por el mercado como una señal de que otras marcas están consiguiendo crecer mientras Nike todavía enfrenta dificultades para recuperar ritmo.
Ignacio Mieres, head of research de la plataforma de inversiones XTB, señaló que las previsiones de On intensificaron las dudas sobre la posición competitiva de Nike y añadieron presión sobre la estrategia y gestión de la compañía.
El problema no se limita a la cotización. Nike lleva varios años enfrentando desafíos operativos y estratégicos, mientras intenta recuperar crecimiento y fortalecer nuevamente su negocio deportivo. La compañía también redujo su previsión de crecimiento de ventas para 2026, en un contexto en el que el mercado espera señales más claras de recuperación.
Aun así, existen áreas que muestran un comportamiento favorable. UBS destacó que el negocio de performance creció 5% durante el cuarto trimestre, impulsado por categorías deportivas, y que Nike busca trasladar algunas de las mejoras implementadas en running hacia segmentos como básquet, entrenamiento, outdoor y tenis.
El negocio de moda se convierte en uno de los principales retos
Uno de los puntos que más preocupa a los analistas es la composición actual del negocio de Nike. Según UBS, la categoría de moda representa cerca de la mitad de las ventas de la compañía y continúa siendo uno de sus puntos débiles.
El banco considera que Nike podría necesitar reducir el peso de este segmento para volver a posicionarse principalmente como una marca deportiva. El proceso, sin embargo, podría tener un costo: una transformación de este tipo podría limitar el crecimiento de los ingresos durante varios años mientras la compañía vuelve a equilibrar su portafolio.
UBS mantiene una recomendación neutral sobre las acciones y redujo su precio objetivo a 12 meses de US$50 a US$48. La firma considera que, pese al fuerte descenso acumulado, el precio actual todavía no representa necesariamente un punto de entrada atractivo, tomando en cuenta que Nike cotiza alrededor de 27 veces sus ganancias estimadas para el ejercicio fiscal 2027.
El escenario tampoco está definido únicamente por factores negativos. UBS identifica como posibles catalizadores una recuperación de las ventas y una expansión de los márgenes superior a la prevista. El principal riesgo es que esa recuperación tarde más de lo que actualmente espera el mercado, prolongando la presión sobre una compañía que busca recuperar el terreno perdido frente a sus competidores.








