De la mano de Workman Publishing, Pantone lleva su identidad a una colección de productos que incluye papel de regalo, un calendario de Adviento, calendarios para el 2027 y un juego de mesa.
El universo cromático de Pantone sale de las cartas de color y llega a una nueva categoría de productos de consumo. La marca se alió con Workman Publishing para llevar sus códigos visuales a una colección de merchandising pensada para la temporada navideña y el cierre de año.
La propuesta reúne papel de regalo, un calendario de Adviento, calendarios para 2027 y un juego para reuniones, todos construidos alrededor de la identidad visual de Pantone. Con esta colaboración, el color se convierte en el eje de una línea de productos que busca trasladar el reconocimiento de la marca a distintos momentos de la vida cotidiana.
El nuevo merchandising navideño de Pantone
El lanzamiento más llamativo es el papel de regalo con motivo de Pantone que incluye doce pliegos de alta calidad y etiquetas a juego. Las hojas se desprenden fácilmente y se despliegan hasta alcanzar dimensiones de 18 ⅞ x 25 ¾.


La tendencia de los populares calendarios de adviento también llegó a Pantone con una edición pensada para artistas, diseñadores y amantes del color. Cada día recibirán un adorno sorpresa, colocado detrás de cada color.

Además, los fanáticos de Pantone podrán llenar sus meses de color con los nuevos calendarios. La marca lanzó tres modelos: galería, de pared y mini. Cada uno de los formatos cuenta con diferentes medidas para que se adapte a los distintos espacios predilectos.



El último gran elemento de la colección es el colorido juego de mesa que incluye diez juegos diferentes, presentados en una elegante caja de acrílico. Según la marca, te ofrece todo lo necesario para una divertida noche de juegos.

De los códigos de color al merchandising
La colaboración con Workman Publishing permite a Pantone trasladar uno de sus principales activos de marca, su sistema de color, a productos pensados para el consumo cotidiano. La alianza reúne piezas editoriales, juegos y artículos de temporada que mantienen la estética característica de la compañía.
Más que incorporar el nombre de Pantone a distintos objetos, la colección utiliza sus códigos visuales como parte central del producto. Y es que el papel de regalo, los calendarios y el juego llevan la identidad cromática de la marca a nuevos espacios y ocasiones de consumo.


Esta estrategia amplío los puntos de contacto de Pantone con el público y convierte su lenguaje visual en una propuesta de merchandising que también puede funcionar como objeto de regalo y colección.
El posicionamiento de Pantone
Pantone pasó de ser una herramienta técnica y funcional para las imprentas en los años 60 a convertirse en un ícono cultural del estilo de vida y el buen diseño. Su propuesta se basa en un sistema de numeración y fichas que garantiza que un color sea el mismo en cualquier parte del mundo.

Así, se posicionó como un paso obligatorio en el flujo de trabajo de más de 10 millones de diseñadores y fabricantes en todo el mundo, integrándose en softwares de creación digital. Ese impacto provocó que Pantone influyera en otras áreas como “el color del año”, que termina dictando las pautas para el marketing y moda mundial.
Con esta colección, Pantone vuelve a demostrar cómo un sistema creado para estandarizar el color puede trascender su función original y convertirse en un recurso de identidad de marca. Ahora, sus códigos llegan al merchandising y encuentran una nueva forma de conectar con consumidores a través de productos cotidianos.







