La alianza toma como punto de partida el álbum Man’s Best Friend y la gira Short n’ Sweet para llevar la personalidad de Sabrina Carpenter al universo de Johnnie Walker Black Label.
Sabrina Carpenter y Johnnie Walker se unen en una colaboración que conecta música, cultura pop y consumo a través de una propuesta construida alrededor de la creatividad y la autoexpresión. La alianza toma como referencia la nueva etapa musical de la cantante y su álbum Man’s Best Friend para trasladar algunos de sus códigos al universo del whisky.
La colaboración también se vincula con la gira Short n’ Sweet de Carpenter mediante una propuesta de coctelería desarrollada con Johnnie Walker Black Label. La marca presenta tres preparaciones creadas alrededor de diferentes perfiles de sabor y referencias al universo creativo de la artista.
Sabrina Carpenter lleva su identidad a la coctelería
Uno de los cócteles desarrollados para la colaboración es Go Go Highball, una mezcla de Johnnie Walker Black Label, ginger ale y zumo de cereza ácida, acompañada por cerezas negras. La propuesta combina el carácter del whisky con notas dulces, frutales y especiadas.
La segunda preparación es Short n’ Sour, creada como referencia directa a la gira Short n’ Sweet. El cóctel combina Johnnie Walker Black Label con un jarabe de fresa y rosa, aquafaba, zumo de limón, vinagre de sidra de manzana y una solución salina, además de pimienta negra y albahaca morada como elementos de presentación.
La tercera propuesta, Man’s Best Friend (Manhattan), toma el nombre del último álbum de Carpenter y reinterpreta el clásico Manhattan. La receta incorpora vermut dulce, Amaro, espresso y jarabe simple, con una presentación que incluye cáscara de naranja y un grano de café cubierto de chocolate.
Johnnie Walker utiliza la música para ampliar su universo de marca
La colaboración utiliza a Sabrina Carpenter como un puente entre el whisky y una audiencia vinculada con la música y la cultura pop. En lugar de limitar la alianza a la presencia de la cantante en una campaña, Johnnie Walker incorpora referencias concretas de su etapa artística en productos y experiencias asociadas con la marca.
El eje creativo parte de la idea de audaz creatividad, autoexpresión y empoderamiento, conceptos que la marca vincula con el momento actual de Carpenter. La propuesta busca trasladar esa personalidad a diferentes puntos de contacto, utilizando nombres, sabores y códigos visuales relacionados con sus proyectos musicales.
El producto elegido para la colaboración es Johnnie Walker Black Label, un whisky escocés blended elaborado con whiskies de malta y grano y con un mínimo de 12 años de maduración. Con esta alianza, Johnnie Walker conecta una de sus referencias de mayor reconocimiento con una figura de la música pop y convierte sus cócteles en una extensión de la colaboración.









