El reloj Casio F-B100W mantiene el diseño que hizo reconocible a la marca, pero añade funciones conectadas y materiales de origen renovable para acercarse a nuevos hábitos de consumo.
En un mercado donde los relojes inteligentes concentran buena parte de la atención, Casio decidió actualizar uno de los formatos que ha definido su identidad durante décadas. La compañía japonesa presentó el F-B100W, un reloj digital que conserva la estética de sus modelos clásicos, pero incorpora funciones asociadas al ecosistema de los dispositivos conectados.
El lanzamiento forma parte de la colección CASIO Estándar y llegará al mercado en agosto de 2026 en tres versiones: F-B100W-1A, F-B100W-1B y F-B100W-3A. Con esta propuesta, la marca busca mantener vigente uno de sus activos más reconocibles mediante una evolución del producto, en lugar de reemplazarlo por un diseño completamente nuevo.
Casio actualiza uno de sus diseños más reconocibles sin modificar su identidad visual
A primera vista, el F-B100W conserva los elementos que han acompañado a los relojes digitales de Casio durante décadas. La caja de resina, la correa ranurada y la pantalla LCD mantienen una apariencia familiar que remite a modelos ampliamente asociados con la marca.
La diferencia se encuentra en las funciones integradas. El reloj incorpora un sensor capaz de registrar automáticamente los pasos realizados durante el día, permitiendo consultar la actividad física directamente desde la pantalla sin alterar la simplicidad que caracteriza a esta línea de productos.
Además, el dispositivo añade conectividad Bluetooth para sincronizar la hora con un smartphone de manera automática. Esta función evita ajustes manuales al cambiar de huso horario o durante los cambios estacionales de horario, acercando el reloj a prestaciones habituales en dispositivos más avanzados sin abandonar su formato tradicional.
Bluetooth, materiales renovables y bienestar amplían el posicionamiento del reloj
El F-B100W también se conecta con una aplicación móvil desde la que es posible modificar configuraciones, sincronizar el historial del contador de pasos y consultar los registros de actividad física. Aunque no incorpora todas las funciones de un smartwatch, la integración con el teléfono responde a la creciente demanda de productos que ofrecen seguimiento básico del bienestar sin depender de pantallas complejas o baterías de corta duración.
Junto a las nuevas funciones digitales, Casio incorporó plástico de biomasa en las principales piezas de resina de la correa. Este material, elaborado a partir de recursos orgánicos renovables, forma parte de la estrategia de la compañía para introducir alternativas con menor impacto ambiental dentro de su catálogo sin modificar la resistencia ni la durabilidad del producto.
Más que lanzar un reloj completamente distinto, Casio apuesta por evolucionar uno de sus diseños más reconocibles para mantenerlo vigente frente a las nuevas expectativas del mercado. La incorporación de conectividad, herramientas para el seguimiento de la actividad diaria y materiales renovables refleja cómo la marca busca ampliar el alcance de un producto clásico sin renunciar a la identidad que la ha acompañado durante décadas.









