El Nokia 300 Charge apuesta por una batería de 3700 mAh, hasta 37 horas de llamadas y modo power bank en un teléfono de diseño tradicional.
Mientras los smartphones compiten por ofrecer pantallas más grandes, cámaras avanzadas y nuevas funciones de inteligencia artificial, Nokia apuesta por otra prioridad: que el teléfono permanezca encendido durante semanas. El nuevo Nokia 300 Charge, desarrollado por HMD bajo licencia de Nokia Corporation, recupera el formato de los celulares tradicionales con botones y pantalla pequeña.
Su principal característica está en la autonomía. El equipo incorpora una batería de 3700 mAh, la de mayor capacidad utilizada hasta ahora por Nokia en un feature phone, y ofrece más de 40 días de espera y hasta 37 horas de conversación, según las condiciones de prueba comunicadas por la compañía.
Una batería que también puede compartir energía
El Nokia 300 Charge no se limita a mantener encendido el propio teléfono. Una de sus funciones principales es el modo power bank, que permite utilizar la batería integrada para cargar otros dispositivos compatibles, incluidos teléfonos, accesorios de audio y determinados equipos USB.
Para hacerlo, el teléfono incorpora un cable especial 4 en 1 con adaptadores para Micro USB, USB-C y USB-A. De esta manera, el celular puede utilizarse como una fuente de energía adicional cuando no hay un cargador convencional disponible.
La autonomía también está acompañada por una función pensada para situaciones de poca iluminación. El equipo incluye una linterna LED de alta potencia hasta cuatro veces más brillante que la del Nokia 105 (2023), de acuerdo con las pruebas internas de HMD.
Un celular básico pensado para durar
El diseño mantiene elementos característicos de los teléfonos de funciones: botones físicos, una pantalla compacta y una estructura enfocada en llamadas y mensajes. Al mismo tiempo, Nokia apuesta por una construcción resistente, con una superficie texturizada que facilita el agarre y un formato ligero.
El Nokia 300 Charge está pensado principalmente para utilizarse con otros dispositivos compatibles y no busca competir directamente con los smartphones por cantidad de funciones. Su propuesta gira alrededor de la autonomía, la resistencia y la posibilidad de contar con energía adicional para otros equipos.
Por ahora, HMD solo ha anunciado su disponibilidad para Filipinas, con un precio aproximado de US$32. Con este lanzamiento, Nokia lleva una característica asociada tradicionalmente a los celulares básicos —su larga duración de batería— hacia una función adicional: convertir el teléfono en una fuente de energía portátil.
La propuesta recupera así una lógica de producto que parecía quedar atrás con la expansión de los smartphones: un teléfono que prioriza permanecer operativo durante días y que, además, puede ayudar a mantener encendidos otros dispositivos.









