KFC relanzó su labial Bucket Red No. 11 y demuestra cómo las marcas pueden expandir su identidad hacia categorías inesperadas y generar conversación más allá de sus productos tradicionales.
TikTok tiene la capacidad de convertir casi cualquier objeto en tendencia, incluso un producto que originalmente nació en 2020 como una edición especial. Eso ocurrió con el KFC Lip Combo, un look que combina un intenso labial rojo con gloss brillante y que ha vuelto a poner a KFC en el centro de la conversación digital.
Lo llamativo no es únicamente el resultado estético, sino el origen del fenómeno: un labial inspirado en las famosas Hot Wings de la cadena. El caso muestra cómo una marca puede seguir generando relevancia cuando logra que sus productos trasciendan su función original y pasen a formar parte de la cultura de internet.
Un labial con sabor a Hot Wings de KFC que encontró una segunda vida en TikTok
KFC presentó originalmente Crave by KFC como una colección especial para celebrar el Día Nacional del Labial y el Día Nacional de las Alitas en Estados Unidos. Entre los productos destacaba Bucket Red No. 11, un labial rojo inspirado en las alitas picantes de la cadena que, según la campaña, incorporaba una fórmula denominada WingProof, diseñada para mantener el color durante varias horas.
Aunque el lanzamiento fue temporal, el producto volvió a cobrar relevancia gracias a TikTok. Creadores de contenido comenzaron a combinar el labial con gloss transparente y delineadores nude para recrear el denominado «KFC Lip Combo», un look que rápidamente empezó a multiplicarse en videos, tutoriales y publicaciones en la plataforma.
El fenómeno demuestra cómo una campaña puede extender su vida útil cuando los propios consumidores reinterpretan el producto y lo convierten en contenido. Años después de su lanzamiento, el labial volvió a ser noticia sin necesidad de una nueva inversión publicitaria por parte de la marca.
La belleza se convierte en un nuevo territorio para las marcas
KFC no es un caso aislado. En los últimos años, distintas cadenas de comida rápida han incursionado en categorías como perfumes, esmaltes, bálsamos labiales, productos para el cuidado de la piel e incluso protectores solares, ampliando su presencia hacia espacios tradicionalmente ajenos a la gastronomía.
Un ejemplo reciente es KitKat Brasil, que presentó junto a Risqué una colección de esmaltes inspirada en los sabores y empaques de la popular barra de chocolate. Más que desarrollar una nueva línea de negocio, este tipo de colaboraciones busca generar conversación, fortalecer la identidad de marca y conectar con consumidores acostumbrados a descubrir tendencias en plataformas como TikTok.
La estrategia también responde al auge del marketing sensorial, donde las marcas buscan ser recordadas no solo por su imagen o su publicidad, sino también por sabores, aromas y experiencias inesperadas. En un entorno donde la atención es cada vez más escasa, un labial con sabor a pollo puede convertirse en un recurso mucho más efectivo para generar alcance orgánico que una campaña convencional.
Cuando el verdadero producto es la conversación
El regreso del KFC Lip Combo refleja un cambio en la manera en que las marcas entienden el valor de sus lanzamientos. Hoy, un producto puede cumplir una función mucho más importante que la de generar ventas: convertirse en un contenido que las personas quieran compartir, comentar y recrear.
Diversos estudios sobre consumo digital muestran que las redes sociales se han consolidado como uno de los principales espacios para descubrir tendencias y productos. En ese contexto, las ediciones limitadas y las colaboraciones inesperadas tienen la capacidad de extender el alcance de una marca mucho más allá de sus canales propios.
El caso de KFC demuestra que las fronteras entre industrias son cada vez más difusas. Para muchas marcas, el objetivo ya no consiste únicamente en vender alimentos o cosméticos, sino en crear experiencias capaces de integrarse en la cultura digital y mantenerse vigentes gracias a la participación de la comunidad.









