Haaland no solo brilló con Noruega en el Mundial 2026; también se convirtió en uno de los fenómenos virales del torneo gracias a una tendencia nacida en redes sociales que las marcas comenzaron a incorporar en sus publicaciones.
Cada Copa del Mundo produce nuevas figuras deportivas, pero también crea fenómenos culturales que trascienden el fútbol. En la edición de 2026, uno de los casos más llamativos tiene como protagonista a Erling Haaland, quien pasó de ser uno de los delanteros más temidos del planeta a convertirse en una de las personalidades más comentadas de TikTok, Instagram y X.
El atacante noruego atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Tras liderar la histórica clasificación de Noruega a las rondas decisivas del Mundial y firmar un doblete frente a Brasil en los octavos de final, su nombre comenzó a dominar las conversaciones digitales. Sin embargo, la viralidad no estuvo impulsada únicamente por sus goles: internet encontró en Haaland un nuevo “girlypop”, un término que rápidamente fue adoptado por millones de usuarios y, posteriormente, por las marcas.
¿Por qué Erling Haaland se convirtió en el nuevo “girlypop” del Mundial?
Aunque el término girlypop nació hace algunos años dentro de comunidades de internet para describir de manera afectuosa a celebridades con una personalidad cercana, divertida y carismática, durante el Mundial 2026 encontró un nuevo protagonista. En redes sociales comenzó a utilizarse para describir a Haaland, quien conquistó a un público mucho más amplio que el habitual seguidor del fútbol, especialmente entre creadoras de contenido y comunidades femeninas.
Gran parte del fenómeno responde a la forma en que el delantero construye su presencia digital. A diferencia de otras estrellas que proyectan una imagen cuidadosamente producida, Haaland suele compartir contenido espontáneo en plataformas como Snapchat, donde publica videos cotidianos, hace bromas sobre sí mismo e incluso se ríe de sus errores ortográficos. Esa autenticidad ha reforzado la percepción de cercanía, uno de los atributos más valorados por las nuevas generaciones en redes sociales.
A ello se suma una combinación de elementos que internet convirtió en tendencia: su rutina de cuidado facial, su afición por los videojuegos y las caricaturas, su característica melena rubia —que incluso combina con ligas del mismo color que su ropa—, su interés por la moda y la reciente viralización de videos de mujeres que comparten un sorprendente parecido físico con él, conocidas por los usuarios como sus “gemelas”. El propio futbolista alimentó la conversación al interactuar con algunas de estas publicaciones, impulsando aún más el alcance orgánico del fenómeno.
Las marcas que se sumaron al fenómeno “girlypop” de Haaland
La conversación no tardó en llegar al terreno publicitario. Varias marcas aprovecharon el código visual y el humor del fenómeno para publicar piezas que mezclaron fútbol, memes y referencias directas al delantero noruego.
- Hooters publicó un carrete con un búho vestido con el uniforme de Noruega, el cabello de Haaland y su clásica pose de carrera. Al final del video, el personaje aparece con una hamburguesa y el mensaje: “tú también corre por la tuya”.
- Panditas se sumó con una gomita de panda rojo con el cabello de Haaland y el texto “HVA OM?”; debajo, la aclaración “(¿y si sí?)” en noruego, en alusión a la frase que acompañó el optimismo de los aficionados mexicanos durante el Mundial.
- Lala compartió una fotografía de uno de sus envases de leche junto al mensaje “Ha-caja con el LALA-ND”, un juego de palabras que unió el apellido del futbolista con el nombre de la marca.
- Knorr entró en la conversación con una de sus mascotas sobre el césped de una cancha de fútbol y la frase “desde hoy, mi apoyo es para knorr-uega”, acompañada del mensaje “me gustan altos para que me bajen el arroz del refri”, siguiendo el tono humorístico que caracteriza la tendencia.
- Domino’s publicó una ilustración de dos personajes con rostro de pizza, vestidos con la equipación de Noruega y el característico peinado de Haaland. El texto decía: “Haaland por 2 pizzas grandes o no?”.
- Crocs transformó uno de sus modelos más reconocibles al publicar unas Classic Clogs en color rojo —en referencia a la camiseta de Noruega— con la inconfundible melena rubia del delantero, convirtiendo el calzado en una divertida representación del futbolista.
- 7-Eleven llevó la tendencia a su categoría con una dona decorada para simular el cabello de Haaland, aprovechando uno de los rasgos físicos más reconocibles del atacante para conectar con la conversación desde el humor.
- Wella Koleston encontró una oportunidad perfecta para vincular el fenómeno con su portafolio de coloración capilar. La marca publicó una fotografía del cabello rubio de Haaland al viento acompañada por la frase “¿Y dónde están los rubios cenizo claro 8/1?”, haciendo referencia a uno de los tonos de su línea de tintes.
Las publicaciones reflejan cómo un mismo fenómeno puede adaptarse a categorías completamente distintas, desde alimentos y restaurantes hasta productos de belleza y moda. Más allá del formato elegido, todas las piezas comparten un mismo objetivo: aprovechar una conversación cultural en tiempo real para generar cercanía, aumentar la interacción y mantenerse presentes en el feed de millones de usuarios sin necesidad de ser patrocinadores oficiales del torneo.
Cuando un fenómeno de internet se convierte en una oportunidad de marketing
Lo que ocurrió con Haaland demuestra que las marcas ya no reaccionan únicamente a los resultados deportivos. Hoy, las conversaciones digitales nacidas en TikTok, Instagram o X pueden adquirir tanta relevancia como un gol decisivo, convirtiéndose en espacios donde las compañías buscan participar para mantenerse vigentes dentro de la cultura digital.
Esta estrategia forma parte de lo que en marketing se conoce como cultural marketing o marketing cultural, una disciplina que consiste en identificar conversaciones relevantes para una comunidad y construir mensajes capaces de integrarse de manera natural en ellas. A diferencia del marketing en tiempo real, que suele centrarse en un acontecimiento puntual, el marketing cultural aprovecha códigos, tendencias, memes y comportamientos compartidos por una audiencia para fortalecer la conexión emocional con la marca.
El fenómeno girlypop de Haaland ilustra cómo la influencia de un deportista ya no depende únicamente de sus estadísticas dentro del campo. La personalidad, el humor, la autenticidad y la capacidad de generar contenido compartible también se convierten en activos de branding. Para las marcas, comprender estos nuevos códigos culturales puede marcar la diferencia entre publicar un mensaje oportuno o convertirse en parte de la conversación que millones de personas ya están teniendo.
El caso del delantero noruego confirma que el Mundial 2026 no solo está definiendo a los mejores equipos del torneo, sino también a las figuras que dominan la cultura digital. En un entorno donde la atención es uno de los activos más disputados, las marcas encuentran en fenómenos como el de Haaland una oportunidad para conectar con las audiencias desde un lenguaje que nace de internet y evoluciona en tiempo real.








