Greenpeace lanza una campaña que utiliza la ironía para remarcar que no recibe financiamiento de gobiernos, empresas ni partidos políticos y que su trabajo depende de aportes ciudadanos.
Greenpeace decidió responder con dos palabras a los sectores que concentran poder económico y político: “Gracias x Nada”. El concepto es el eje de una nueva campaña que busca comunicar una de las características que la organización considera centrales en su trabajo: su independencia financiera.
La propuesta parte de una afirmación concreta de Greenpeace: no acepta financiamiento de gobiernos, partidos políticos ni empresas. Según la organización, este modelo le permite investigar, denunciar y exigir cambios sin establecer compromisos económicos con los mismos actores que pueden ser objeto de sus campañas.
Desarrollada por Simple / Chile, la campaña utiliza el agradecimiento de manera deliberadamente irónica. El “Gracias x Nada” no funciona como una felicitación, sino como una forma de comunicar que Greenpeace no depende de los sectores de poder para desarrollar sus investigaciones y acciones ambientales.
“Gracias x Nada”: el mensaje de Greenpeace a los sectores de poder
El concepto coloca a gobiernos, empresas y otros actores con capacidad de decisión en el centro de una comunicación que busca marcar distancia. Greenpeace sostiene que los intereses económicos y políticos pueden condicionar decisiones ambientales y que, por ello, mantener su autonomía resulta fundamental para su trabajo.
En ese contexto, “Gracias x Nada” resume la posición de la organización: no existe un aporte económico que pueda generar una relación de dependencia con quienes tienen poder político o empresarial. La ironía está precisamente en agradecerles por algo que, según Greenpeace, no han hecho: financiar su actividad.
La organización señala que esta independencia le permite investigar, denunciar irregularidades, visibilizar impactos ambientales y exigir cambios sin comprometer su posición frente a gobiernos, empresas u otros actores involucrados en los asuntos que aborda.
El mensaje también conecta con la trayectoria de Greenpeace en Chile, donde la organización afirma trabajar desde hace más de 30 años en campañas e investigaciones ambientales. Para la ONG, conservar su autonomía resulta especialmente relevante en un contexto marcado por la crisis climática y las discusiones sobre políticas ambientales.
“Gracias x Todo”: la respuesta está en la ciudadanía
El concepto tiene un segundo mensaje que cambia por completo el destinatario. Mientras el “Gracias x Nada” se dirige simbólicamente a los sectores de poder, “Gracias x Todo” reconoce a las personas que hacen posible el trabajo de Greenpeace mediante sus aportes.
Según la organización, más de 30.000 personas en Chile contribuyen actualmente a sostener sus actividades. Estos recursos permiten financiar investigaciones, campañas, acciones en terreno y el funcionamiento de sus embarcaciones, entre otras iniciativas.
La campaña convierte así su modelo de financiamiento en parte de la comunicación. Greenpeace no solo busca explicar de quién no recibe dinero, sino también señalar quiénes sí hacen posible su trabajo: los socios y socias que aportan voluntariamente.
Con ambos conceptos, la organización construye un contraste directo: “Gracias x Nada” para quienes no financian su trabajo y “Gracias x Todo” para quienes sí lo hacen posible. Una forma de convertir su independencia financiera en el eje de una campaña que busca hablarle tanto al poder como a la ciudadanía.









