El acuerdo anunciado por la administración del alcalde Zohran Mamdani destinará más de US$115 millones a unos 264.000 repartidores. DoorDash reconoció fallas que provocaron pagos incompletos o tardíos, aunque sostuvo que no fueron intencionales.
DoorDash alcanzó un acuerdo por US$131,5 millones con la ciudad de Nueva York tras una investigación sobre el pago a sus repartidores. El caso comprende a más de 260.000 trabajadores y contempla tanto compensaciones económicas como cambios en los sistemas que la plataforma utiliza para registrar las horas trabajadas.
La medida pone fin a una investigación del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de Nueva York (DCWP) y fue anunciada el pasado 22 de septiembre por el alcalde Zohran Mamdani junto con el comisionado de la agencia, Samuel Levine. La autoridad detectó pagos omitidos o realizados fuera de plazo y encontró diferencias en la forma en que DoorDash calculaba el tiempo sujeto a la tarifa mínima que rige para los repartidores de aplicaciones.
¿Por qué DoorDash pagará US$131,5 millones por sus repartidores en Nueva York?
El caso comenzó después de que decenas de repartidores denunciaran ante el DCWP que no habían recibido determinados pagos o que el dinero llegó fuera de los plazos establecidos. A partir de esas quejas, la agencia amplió la investigación y revisó los registros de DoorDash en busca de otros posibles incumplimientos.
El análisis alcanzó más de 152 millones de transacciones y 110 millones de horas de trabajo, según la Alcaldía de Nueva York. El DCWP determinó que miles de repartidores no recibieron parte de sus pagos o cobraron tarde. Además, la investigación también detectó que determinadas categorías de viajes y periodos de espera quedaron fuera del cálculo del tiempo sujeto a la tarifa mínima.
DoorDash reconoció errores, aunque ofreció una explicación distinta sobre el origen de parte de ellos. La compañía los atribuyó a problemas técnicos y a situaciones operativas como pedidos con múltiples puntos de recojo o entrega, viajes que cruzaban los límites de Nueva York y servicios cancelados o completados parcialmente. También mencionó casos en los que existían datos bancarios incompletos o incorrectos.
«Simply put, we screwed up», señaló la empresa al anunciar el acuerdo. DoorDash sostuvo que los errores no fueron intencionales, pero reconoció que eso no los hacía aceptables y ofreció disculpas a los repartidores afectados.
Del monto total, más de US$83 millones corresponden a la disputa sobre el cálculo del tiempo que los repartidores permanecían conectados a la aplicación entre entregas, mientras que US$12,3 millones están vinculados con pagos omitidos o realizados fuera de plazo. Otros US$16,7 millones corresponden a multas y costos.
Más de US$115 millones llegarán directamente a los trabajadores. Alrededor de 264.000 repartidores recibirán una compensación y el pago mediano rondará los US$48, aunque el monto final variará según cada caso.
De esta forma, el acuerdo se convirtió en la mayor acción de cumplimiento laboral registrada por la ciudad de Nueva York y, según las autoridades locales, en el mayor acuerdo municipal de Estados Unidos relacionado con repartidores de comida.
DoorDash deberá cambiar cómo controla los pagos a sus repartidores
El desembolso no será la única consecuencia del acuerdo. Durante tres años, DoorDash deberá entregar de forma mensual información al DCWP para que la autoridad supervise el cumplimiento de las normas sobre remuneración mínima, transparencia de pagos y propinas, distancias máximas y datos proporcionados antes de aceptar un viaje.
La compañía también tendrá que modificar parte de su software para evitar que un repartidor de Nueva York reciba una oferta de entrega si ese periodo no queda registrado como tiempo compensable. A ello se sumarán controles internos y un responsable encargado de supervisar el cumplimiento de las obligaciones asumidas.

La vigilancia no dependerá solo de los datos proporcionados por DoorDash. Workers Justice Project y Workers’ Algorithm Observatory de la Universidad de Princeton desarrollarán una herramienta que permitirá a los repartidores compartir de manera directa con el DCWP información sobre sus viajes y pagos. Asimismo, la empresa no podrá impedir su uso ni tomar represalias contra quienes participen.
El caso llega después de la implementación de las normas de remuneración mínima para repartidores de aplicaciones en Nueva York. La tarifa vigente asciende actualmente a US$22,13 por hora, sin incluir propinas.







