La edición de este año reconoció modelos de negocio vinculados con la conservación ambiental, el acceso a nuevos mercados, la educación y la generación de ingresos en distintas regiones del país.
Nueve emprendimientos peruanos fueron reconocidos en la edición 2026 del Desafío Kunan, una iniciativa que distingue propuestas empresariales orientadas a atender problemáticas sociales y ambientales. Los proyectos ganadores operan en sectores como alimentación, moda, cosmética, educación y servicios, con actividades que involucran a comunidades y productores locales.
Organizado por la plataforma Kunan en el marco de la Cumbre Perú Sostenible, este certamen se realiza anualmente para reconocer emprendimientos que combinan modelos de negocio con objetivos sociales y ambientales. En esta edición, el Gran Premio Kunan fue otorgado a Ronin, una marca peruana de calzado elaborado con caucho natural de la Amazonía, que trabaja con familias dedicadas a la extracción de shiringa como alternativa económica vinculada a la conservación de los bosques.
Del calzado amazónico a los alimentos: los negocios premiados por Kunan 2026
El caso de Ronin muestra una alternativa para incorporar recursos forestales en la fabricación de productos de consumo. La empresa trabaja con familias shiringueras y utiliza el látex natural para desarrollar calzado, vinculando su actividad comercial con el aprovechamiento de los bosques. Este modelo busca generar ingresos a partir de un recurso que puede extraerse sin recurrir a la tala.
En el sector alimentario, PescArte, de Ucayali, fue reconocido por su propuesta de productos elaborados con paiche, entre ellos hamburguesas y nutrihelados. El emprendimiento mantiene relaciones comerciales con pescadores artesanales y comunidades relacionadas con áreas naturales protegidas. Por su parte, FORESLAB, de Amazonas, desarrolla un negocio de producción de plantas nativas destinadas a proyectos de restauración ecológica y compensación ambiental.
Otra propuesta distinguida fue Emolinka, emprendimiento limeño que comercializa una presentación instantánea del tradicional emoliente peruano. Su actividad incluye oportunidades económicas para mujeres emprendedoras y la participación de adultos mayores como transmisores de conocimientos culturales. Con ello, la marca lleva una bebida tradicional a un formato adaptado a nuevos canales de comercialización.
Los emprendimientos que buscan ampliar el acceso al mercado
Entre los proyectos reconocidos también se encuentra Pasiflora, una iniciativa de Lima que agrupa a 41 marcas peruanas de cosmética natural. Su propuesta consiste en ofrecer un espacio compartido de comercialización y visibilidad, facilitando que negocios de menor tamaño puedan acceder a consumidores y oportunidades comerciales que resultarían más difíciles de alcanzar individualmente.
En Áncash, Tejiendo Esperanza trabaja con mujeres de comunidades rurales dedicadas a la elaboración de prendas. El emprendimiento comercializa sus productos y desarrolla actividades para fortalecer las capacidades de las participantes. De esta manera, busca conectar el trabajo textil de las artesanas con compradores y generar oportunidades económicas a partir de sus conocimientos.
La lista también incluye a Sumbi Cuida, de Puno, cuya propuesta está enfocada en la formación de mujeres para gestionar servicios de cuidado infantil. Su modelo aborda dos necesidades: la disponibilidad de servicios de atención para niños y la creación de alternativas de autoempleo. El proyecto fue reconocido en la categoría Trayectoria e Impacto Social del certamen.
Educación e innovación comunitaria entre los proyectos ganadores
En el ámbito educativo, Residuos que Educan, de Arequipa, plantea un uso alternativo para los materiales descartados por empresas. El emprendimiento aprovecha estos recursos para equipar colegios públicos con pizarras digitales y complementa su propuesta con capacitación docente. Su modelo vincula la gestión de residuos con el acceso a herramientas tecnológicas en instituciones educativas.
También desde Arequipa, NOSxOTROS desarrolla iniciativas de innovación colaborativa que involucran a ciudadanos, empresas, instituciones académicas y entidades públicas. Su trabajo se concentra en reunir a estos actores para diseñar respuestas a necesidades comunitarias, mediante procesos de participación y desarrollo conjunto de soluciones.
Los nueve ganadores pasarán a formar parte de la Red Kunan, una comunidad que reúne a emprendimientos con objetivos sociales y ambientales. Más allá del reconocimiento, los proyectos presentan distintas formas de generar actividad económica mediante recursos locales, canales de comercialización y servicios dirigidos a necesidades específicas. Su evolución dependerá de factores como el acceso a financiamiento, la demanda de sus productos y la capacidad de mantener sus operaciones a mayor escala.












