La actuación del artista en el medio tiempo del Super Bowl 2026 impulsó un fuerte crecimiento en streaming: las reproducciones de Bad Bunny en Spotify aumentaron 470 % en Estados Unidos y 210 % a nivel global, según datos de la plataforma musical.
Bad Bunny volvió a demostrar el poder del espectáculo como motor de consumo digital. Tras su actuación en el medio tiempo del Super Bowl, sus reproducciones en Spotify crecieron 470 % en Estados Unidos y 210 % a nivel global, según cifras difundidas por la propia plataforma.
La presentación combinó música, narrativa visual y una fuerte carga simbólica vinculada a la identidad latina. Asimismo, el escenario reunió elementos culturales que conectaron con audiencias dentro y fuera del mercado estadounidense, lo que generó conversación inmediata en redes sociales y medios especializados.
Bad Bunny, del escenario al streaming: el impacto directo en cifras y posicionamiento
El efecto también alcanzó a los artistas invitados. Ricky Martin registró un aumento de 145 % en reproducciones dentro de Estados Unidos tras su aparición en el show. A la par, varias canciones interpretadas durante el espectáculo lideraron los incrementos más notorios dentro del catálogo del artista.
Entre los temas con mayor crecimiento destacó “Yo Perreo Sola”, con un alza de 2.170 % en EE.UU. También sobresalieron “El Apagón” con 1.320 %, “Party” con 1.130 % y “Lo que le pasó a Hawaii” con 1.040 %, cifras que evidencian cómo la exposición en un evento masivo se traduce en consumo inmediato dentro de plataformas digitales.
El artista consolidó además su dominio en los rankings diarios de Spotify en Estados Unidos, donde ocupó los seis primeros lugares de canciones más escuchadas. La tendencia se vio reforzada por el interés previo al evento, ya que solo en enero, el cantante superó los 1.300 millones de reproducciones globales.
La presentación también generó reacciones políticas y mediáticas. Algunos sectores conservadores criticaron el enfoque cultural del espectáculo, mientras el propio presidente Donald Trump calificó el acto como una «afronta a la grandeza de América». Más allá de la polémica, el desempeño reafirmó el posicionamiento del artista dentro de la industria musical y su capacidad para convertir la visibilidad mediática en resultados medibles.










