El fundador y presidente de Impact Company, Angel Bonet, inauguró el segundo día de CAMP 2026 con una reflexión sobre el rol de las empresas frente a desafíos como el cambio climático, la desigualdad social y la transformación de las expectativas de consumidores, inversionistas y colaboradores.
La segunda y última jornada de CAMP 2026 arrancó con una invitación a replantear la manera en que las organizaciones entienden el crecimiento. Ángel Bonet, fundador y presidente de Impact Company, abrió el bloque “Preferencias en tiempos de fragmentación” con una ponencia centrada en el papel que pueden desempeñar las empresas para generar bienestar económico, social y ambiental de forma simultánea.
Bajo el título “Empresas con alma: el marketing como motor de impacto positivo”, el especialista sostuvo que, si bien el modelo económico actual ha permitido avances significativos en indicadores globales de desarrollo durante los últimos dos siglos, también ha contribuido a profundizar desafíos que hoy amenazan la sostenibilidad del progreso alcanzado. Frente a ese escenario, defendió la necesidad de construir compañías capaces de generar valor más allá de los resultados financieros.
El progreso también enfrenta límites
Durante su presentación, Bonet repasó distintos indicadores vinculados a la reducción de la pobreza extrema, el crecimiento de la alfabetización, la expansión de los sistemas democráticos y la disminución de la mortalidad infantil para evidenciar cómo la humanidad ha mejorado sustancialmente sus condiciones de vida en los últimos 200 años.
Sin embargo, señaló que esos avances conviven con problemas estructurales cada vez más complejos. Entre ellos destacó la presión creciente sobre los recursos naturales, el impacto del cambio climático y el incremento de las brechas sociales en distintas regiones del mundo.
Según explicó, el modelo de consumo actual exige más recursos de los que el planeta es capaz de regenerar, una situación que podría agravarse conforme aumente la población mundial y más personas accedan a mayores niveles de consumo. En paralelo, advirtió que la desigualdad económica continúa ampliándose y representa una amenaza para la estabilidad de los mercados y el desarrollo sostenible.
El crecimiento de las empresas va a la par con su impacto positivo
Uno de los conceptos centrales de la ponencia fue la existencia de un modelo empresarial capaz de combinar crecimiento económico e impacto positivo.
Para Bonet, durante décadas el sector privado ha estado enfocado principalmente en maximizar resultados financieros, mientras que organizaciones como fundaciones y ONG han concentrado sus esfuerzos en resolver problemáticas sociales o ambientales. Entre ambos extremos, afirmó, existe una oportunidad para construir empresas que integren ambas dimensiones dentro de su estrategia.
Desde esa perspectiva, sostuvo que las compañías pueden convertirse en agentes de transformación capaces de generar rentabilidad mientras contribuyen a resolver desafíos relacionados con la sostenibilidad, la inclusión o el bienestar colectivo.
“El impacto social y medioambiental no tiene por qué estar enfrentado a la generación de valor económico”, planteó durante su intervención.
Marketing, propósito y creación de valor
Bonet también destacó el rol estratégico que puede asumir el marketing en este proceso. A su juicio, los profesionales de la disciplina funcionan como el puente entre las organizaciones y la realidad que viven las personas, por lo que tienen la responsabilidad de interpretar las nuevas demandas de la sociedad y trasladarlas a las decisiones empresariales.
En ese contexto, identificó tres beneficios concretos para las compañías que incorporan un propósito claro en su gestión. El primero es el acceso a nuevas fuentes de inversión interesadas en financiar negocios con impacto positivo. El segundo está relacionado con la capacidad de atraer y retener talento, especialmente entre las nuevas generaciones de profesionales. El tercero responde a consumidores cada vez más atentos al comportamiento de las marcas y a la coherencia entre lo que comunican y lo que hacen.
Para el fundador de Impact Company, esta transformación no representa una tendencia pasajera, sino una evolución natural del rol que las empresas desempeñan dentro de la sociedad.
Con esta reflexión, CAMP 2026 dio inicio a su segundo día de actividades, una jornada enfocada en analizar cómo las marcas pueden construir preferencia y lealtad en un entorno marcado por la fragmentación de audiencias, la aceleración tecnológica y la creciente demanda de conexiones más auténticas entre empresas y consumidores.








