Según la nueva política de Airbnb, los anfitriones no deben exigir a los huéspedes que realicen tareas de limpieza que impliquen un esfuerzo significativo al finalizar su estadía, como lavar los platos o retirar la basura.
Airbnb está gestionando un importante cambio en sus políticas con el que apuntaría a recuperar la competitividad frente a los hoteles tradicionales. Hace unos días, comunicó nuevas actualizaciones en las formas de la casa que dejarán atrás la obligación de los huéspedes por realizar tareas de limpieza a su retiro de un espacio.
Según compartió por medio de su portal de noticias, la plataforma de alojamiento anunció una modificación en sus políticas para limitar de forma drástica las tareas de limpieza obligatoria que los anfitriones hasta hace poco imponían.
Airbnb explica cómo cambian las “normas de la casa”
La nueva norma de Airbnb establece como reglas que quienes alquilan un espacio ya no podrán exigir que el visitante realice actividades de limpieza que requieran un esfuerzo significativo al finalizar su estadía. Esto incluye el lavado de platos, el retiro de sábanas o hasta sacar la basura.
Sin embargo, también destacan que los anfitriones podrían añadir determinadas peticiones. Entre lo que podrían solicitar figuran la colocación de platos en el lavadero, el recojo de las toallas usadas, la separación de de basura (y reciclaje en contenedores asignados) e, incluso, el apagado del aire acondicionado al retirarse.
Airbnb declara lo que si se puede exigir
.png?crop=100.0p,100.0p,x0.0p,y0.0p&auto=webp&width=2560)
Cabe precisar que, aunque Airbnb ofrece la posibilidad de agregar las peticiones en mención, es enfático en el hecho de que los consumidores prefieren evitar realizar tareas. Incluso, menciona que esto muchas veces puede generar una percepción negativa de la estancia.
“Al añadir una solicitud, recuerda que la mayoría de los huéspedes prefieren evitar tareas inesperadas. Pedirles que hagan cosas que debería hacer un limpiador puede afectar negativamente su estancia y tus reseñas”, afirma la compañía en el comunicado.
Además, menciona que pueden existir excepciones donde sí permitirían la imposición de exigencias como el retiro de basura, siempre y cuando estén bien justificadas. Por ejemplo, si el alojamiento se ubica cerca a zonas con osos, puede ser razonable exigir que los huéspedes coloquen la basura en un contenedor a prueba de animales.
Fuera de estos cambios que favorecen a los huéspedes, Airbnb aprovechó en recordar su respaldo a los anfitriones en caso no se cumplan sus reglas. “Los huéspedes deben respetar las normas de la casa y se les anima a cumplir con sus peticiones, tal como se indica en nuestras normas básicas para huéspedes . Si no lo hacen, puede ponerse en contacto con nosotros para que le ayudemos a tomar las medidas oportunas”, subrayan.







