Este año, el lunes considerado el “día más triste del año” cae 19 de enero y muchos lo pasarán en la oficina. En Perú, el Estudio de Felicidad 2025, elaborado por Buk, vincula el bienestar laboral con el reconocimiento, el desarrollo profesional, la comunicación y la construcción de una cultura positiva.
El “Blue Monday” es un término popular que se utiliza para referirse al día del año en el que las personas se sienten más tristes, desmotivadas o decaídas emocionalmente. Este ha sido identificado como el tercer lunes de enero, una fecha en la que ya pasó la algarabía del inicio de año y existe una posible frustración por no haber cumplido los propósitos planteados en diciembre.
El concepto fue presentado públicamente en 2005, cuando el psicólogo británico Cliff Arnall afirmó haber desarrollado una fórmula matemática que combinaba distintos factores como, por ejemplo, las deudas acumuladas tras las celebraciones. La teoría fue difundida en el marco de una campaña publicitaria de una agencia de viajes, lo que ayudó a que el término ganara rápida notoriedad en medios de comunicación y redes sociales.
En 2026, “Blue Monday” cae el lunes 19 de enero y vuelve a poner sobre la mesa un tema que preocupa a líderes y empresas: la motivación de los equipos en el arranque del año laboral. ‘’A esta fecha se le suele asociar factores como la carga financiera post-fiestas, el retorno a la rutina y la presión por cumplir nuevos objetivos, elementos que pueden impactar directamente en el ánimo y la productividad de los colaboradores’’, explica Sebastián Ausin, Country Manager de Buk Perú.
En Perú, los resultados del Estudio de Felicidad 2025, basados en Building Happiness de Buk, la única certificación en Latinoamérica para la medición de la felicidad organizacional, muestran que el bienestar laboral no depende de un solo factor, sino de un conjunto de prácticas vinculadas al reconocimiento, el desarrollo profesional, la comunicación y la construcción de una cultura positiva.
La importancia de la motivación
De acuerdo con Buk, la data muestra que, tras el primer año en una empresa, el porcentaje de personas que se consideran felices en su trabajo disminuye de forma significativa en Millennials y, sobre todo, en la Generación Z, lo que refuerza la importancia de trabajar la motivación y el propósito de manera sostenida.
Por ello, Buk comparte recomendaciones para motivar a los equipos:
- Plantear metas con enfoque humano: más allá de los indicadores, es clave explicar el para qué de los objetivos y cómo el trabajo de cada persona aporta al propósito de la organización.
- Reconocer logros: el reconocimiento temprano refuerza la confianza y tiene un impacto directo en la motivación, especialmente tras el periodo de descanso.
- Promover conversaciones abiertas: espacios de escucha activa entre líderes y equipos ayudan a detectar señales de agotamiento y fortalecen las relaciones laborales.
- Impulsar flexibilidad y bienestar: ajustes en horarios, modalidades de trabajo o iniciativas de autocuidado pueden marcar una diferencia real en el ánimo del equipo.
- Fomentar el desarrollo profesional: brindar oportunidades de aprendizaje y crecimiento, incrementa el compromiso y la proyección a largo plazo.
‘’Si bien no se trata de una relación causal directa, los resultados refuerzan una idea clave: invertir en felicidad organizacional no solo mejora la experiencia del talento, sino que también puede anticipar mejores resultados para el negocio, al reducir costos asociados a rotación, ausentismo y desgaste laboral’’, complementa Ausin.










