La marca sueca lanza una campaña desarrollada por VML France que recuerda que millones de conductores usan a diario una de sus innovaciones más importantes, incluso sin conducir uno de sus vehículos.
Volvo vuelve a ocupar un lugar central en la conversación publicitaria global con una campaña que no gira en torno a nuevos modelos, cifras de rendimiento ni diseño. Esta vez, la marca pone el foco en abrocharse el cinturón de seguridad, un gesto cotidiano que atraviesa marcas, generaciones y geografías.
La iniciativa, ideada por VML France, propone una mirada poco habitual en la industria automotriz. En lugar de reforzar la identidad desde el producto propio, Volvo recuerda que una de sus invenciones más relevantes se encuentra presente en casi todos los automóviles del mundo, independientemente del emblema que figure en el volante.
Volvo y el invento que cambió la historia del automóvil
En 1959, el ingeniero sueco de Volvo, Nils Bohlin, desarrolló el cinturón de seguridad de tres puntos, un avance que transformó los estándares de protección en los vehículos. Asimismo, lejos de restringir su uso, la compañía decidió liberar la patente para que otros fabricantes pudieran incorporarlo, lo que convirtió a la seguridad en un valor colectivo y no exclusivo.

Décadas después, el cinturón de tres puntos se integró de manera casi automática en la experiencia de conducir. En ese sentido, la campaña parte de esa normalización para construir su mensaje de que aunque muchos conductores nunca hayan manejado un Volvo, todos viajan acompañados por una de sus creaciones.

Por su parte, las piezas audiovisuales y gráficas trabajan sobre una idea visual simple pero potente. Al ajustarse, el cinturón forma una “V”, que funciona como una firma silenciosa. No aparece el auto, no importa la marca, el símbolo se repite.










