La ONG internacional, junto a Ogilvy Italia, inicia el 2026 con una pieza audiovisual que pone en el centro a quienes alzan la voz contra la guerra y cuestiona por qué la indignación suele recaer sobre los manifestantes y no sobre el conflicto.
Durante el último año, miles de personas salieron a las calles en distintas partes del mundo para exigir el fin de la guerra. Sin embargo, más allá de los carteles y consignas, lo que quedó flotando en el debate público fueron los adjetivos con los que se buscó deslegitimar esa movilización ciudadana. Desde sectores políticos y mediáticos, la protesta pacífica fue retratada como una amenaza y no como un llamado urgente.
En ese contexto, EMERGENCY abre el 2026 con una campaña que no busca suavizar el conflicto, sino exponerlo. Lejos de ofrecer un mensaje cómodo, la ONG decide apropiarse de los insultos dirigidos a quienes marchan por la paz y convertirlos en el eje narrativo de una pieza que interpela directamente al espectador.
EMERGENCY: cuando las etiquetas se convierten en discurso
El film, desarrollado junto a Ogilvy Italia, construye su relato a partir de un monólogo interpretado por el actor italiano Elio Germano. La voz no pide permiso ni disculpas: enfrenta cada calificativo y lo resignifica desde una lógica ética y política. Ser “irresponsable” deja de ser una acusación para transformarse en una posición clara frente a la guerra y sus consecuencias. La protesta aparece así como un acto consciente, no como una reacción impulsiva.
Desde lo visual, la pieza evita imágenes épicas o de confrontación directa. En su lugar, muestra espacios cotidianos vacíos: aulas sin alumnos, oficinas en silencio, talleres detenidos. La ausencia se vuelve símbolo de una presencia mayor: personas que decidieron salir de la rutina para manifestarse. Esa elección refuerza la dimensión colectiva del mensaje y subraya que la protesta no es marginal, sino transversal.
La campaña también plantea una pregunta incómoda: si los episodios violentos representan a una minoría, ¿por qué la condena pública se dirige casi siempre a quienes se movilizan por la paz? Al poner el foco en esa contradicción, EMERGENCY no busca cerrar el debate, sino abrirlo.










