La marca de cuidado personal lanzó una campaña global inspirada en la serie de Netflix que traslada su mensaje histórico de autenticidad a un imaginario cultural reconocido por nuevas audiencias.
Dove presentó una nueva campaña internacional en colaboración con Bridgerton, la serie de Netflix producida por Shondaland, como parte del lanzamiento de una colección de productos de edición limitada vinculada a la cuarta temporada de la ficción. La iniciativa, desarrollada junto a la agencia Mythology, busca conectar el posicionamiento de la marca en torno a la belleza real con un universo narrativo popular entre audiencias jóvenes.
La campaña, titulada «Let Them Talk», incluye una pieza audiovisual dirigida por Philippa Price, de la productora Superprime, y se articula como una extensión del discurso que Dove sostiene desde hace más de dos décadas al cuestionar los estándares tradicionales de belleza y promover la autoaceptación femenina. Asimismo, la colaboración se activa en simultáneo con el lanzamiento comercial de cuatro productos exclusivos disponibles en Target y su plataforma digital en Estados Unidos.
Dove y la narrativa cultural como vehículo de marca
La alianza con Bridgerton no responde solo a una estrategia de licenciamiento, sino a una construcción simbólica que busca trasladar valores de marca a un contexto cultural reconocible. La serie, ambientada en una versión estilizada de la Inglaterra de la era Regency, se ha caracterizado por reinterpretar códigos clásicos desde una mirada contemporánea, lo que abre espacio para discursos actuales sobre identidad y representación.
Además, Dove utiliza ese marco narrativo para reforzar su mensaje sobre autenticidad y libertad individual, conectando con una audiencia que consume entretenimiento como parte central de su experiencia cultural. En lugar de adaptar el relato de la serie a la lógica publicitaria tradicional, la marca inserta su discurso en el conflicto simbólico que atraviesa la ficción: la presión social sobre la imagen, la mirada ajena y la validación externa.
Si bien la colección de edición limitada funciona como punto de contacto comercial, el eje de la comunicación se concentra en el contenido narrativo y audiovisual. Con esta estrategia, Dove apuesta por construir valor de marca a largo plazo más que por una acción promocional puntual.










