La compañía convirtió la entrega de café en una épica carrera por las calles de un pueblo en los Alpes europeos. De cara a los Juegos Olímpicos de Invierno, Starbucks desarrolló un spot de estética cinematográfica que contó con la participación de reconocidos atletas.
Starbucks se unió a la Selección Nacional de Estados Unidos como sponsor oficial de su participación en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. La colaboración se ha materializado en un cinematográfico anuncio de la compañía que será lanzado oficialmente el próximo 6 de febrero.
En forma de epopeya olímpica, el anuncio “The Coffee Run” convierte la entrega de café en una odisea desde lo alto de una montaña hasta las estrellas calles de un pueblo alpino a 3 mil metros de altura. Distintos atletas, como Amber Glenn, Elana Meyers Taylor, Oksana Masters y Aaron Pike, hicieron su cameo en el spot creando un ambiente lúdico.
El anuncio de Starbucks como epopeya olímpica
La inspiración de la última campaña de Starbucks fue la típica frase “Voy a comprar café, ¿alguien quiere algo?«. Una pequeña frase que la compañía tomó como insight para desarrollar toda la idea creativa de su anuncio para los Juegos Olímpicos. De acuerdo al equipo de dirección del spot, la apuesta era crear una película que transmitiera la fluidez de la entrega de café de una “forma mágica”.
“The Coffee Run” gira en torno a un hombre en moto que reparte café por las calles, sin imaginarse que terminaría en lo más alto de la montaña llevando la deliciosa bebida a los atletas olímpicos. El hombre recorre el pueblo saludando a los lugareños y entregando vasos de Starbucks a todos los que se lo piden.
Con la canción “South American Getaway” de fondo, el anuncio muestra cómo el hombre termina con un pedido en lo más alto de la montaña donde se encuentra a los atletas. Desde ahí le da un vistazo a la cafetería Starbucks que se encuentra en la parte baja. Las escenas en este espacio resultan familiares para quienes visitan con regularidad las tiendas de la compañía. Y es que, en estos momentos, el sonido de la máquina de expresso y una ráfaga de vapor cobran protagonismo.

La estética de la película
Starbucks apostó por una estética cinematográfica que lograra crear el ambiente idóneo para destacar su bebida estrella. En lugar de buscar el enfoque comercial liderado por la voz en off, este anuncio destaca por su apariencia de película propia de la narrativa que se vive dentro de los Juegos Olímpicos.
En esa línea, la grabación fue sometida a un proceso de salida de película que la convirtió en una película física en la que se le introdujeron texturas, granos e imperfecciones. Estas últimas no se pueden replicar digitalmente, consolidando este anuncio como auténtico y con una calidad táctil y atemporal.

De esta manera, Starbucks desarrolló el anuncio que se presentará en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 y en el Super Bowl. Bajo la dirección de Julian & Quentin de Anomaly, el spot se consolida como una de las propuestas más creativas de la compañía.











