La cadena ejecutó una campaña de publicidad exterior en la que envolvió distintos espacios, como edificios, autobuses y mupis, con sus icónicas cajas, con el objetivo de derribar la idea errónea de que su tienda en Copenhague solo ofrece productos pequeños.
Los clientes de IKEA en Copenhague, Dinamarca, pensaban que para poder comprar muebles o electrodomésticos de gran tamaño tenían que ir, pero no a la tienda de dicha capital, sino a las que se encuentran a las afueras. Sin embargo, han estado haciendo un esfuerzo innecesario, por lo que la marca ha apostado por una genuina acción OOH para quitarles esa idea.
Esta propuesta, desarrollada de la mano de la agencia Marketsquare, ha tomado diferentes espacios copenhagenses, tales como la fachada de un edificio, mupis y hasta autobuses, para embalarlos con las cajas de la multinacional y decirles de forma clara: dicho local tiene todo tipo de productos e, incluso, los más grandes.
Además, fuera de la campaña de publicidad exterior, IKEA también ha ampliado la capacidad de su almacén en el establecimiento en mención. De este modo buscan que una mayor cantidad de artículos de esa clase, pues puedan ser adquiridos ahí y entregados de forma tan rápida como uno pequeño.
Respecto a las características de los anuncios, son tan simples como impactantes. Resaltan por haber recurrido al mismo packaging de su marca, pero situando en la etiqueta (donde usualmente colocan descripciones de productos) mensajes con los que reafirman la disponibilidad de todo su catálogo en el local de Copenhague.
Sobre la realización de la campaña, Jonas Quist Nielsen, Director Crearivo de Marketsquare, afirmó: “No queríamos destacar productos específicos, sino despertar la imaginación de la gente… El paquete de Ikea es icónico y la manera perfecta de contar la historia de artículos grandes, sin mostrarlos. El cartón marrón es algo que conectas al instante”.










