“La creatividad ja, ja”

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Hay una canción de Ramón Bautista Ortega, o sea “Palito” Ortega, compositor, cantante, músico, actor, cineasta, productor discográfico y político argentino, enormemente popular -como casi todas sus canciones- que lleva como título “La felicidad ja ja”.

. Parte del título lo copio para el de este artículo, esperando que utilizar el “ja ja”, no sea una infracción al ©copyright…, pero volviendo al artículo en sí, es de la creatividad, ese tan manido, traído y llevado concepto al que se alude tanto en la publicidad en especial y con el que sucede lo mismo que con la saliva, que todo el mundo la tiene en la boca y nadie sabe bien qué es, salvo el ser un líquido compuesto por el 99% de agua.

Empecemos diciendo que, según la Real Academia Española de la Lengua o RAE, la creatividad se define como: “1. Facultad de crear. 2. Capacidad de creación”. Bueno, no nos dicen nada, salvo que es una facultad, una que el ser humano tiene y habría que averiguar qué es crear. La RAE dixit:1. Producir algo nuevo.  2. Producir algo de la nada.  3. Dar principio a algo como una empresa o a una familia.  4. Establecer o instituir”.

Aquí tenemos algo más concreto, porque se habla de producir algo nuevo o de la nada, dar principio, y establecer o instituir; ya sé que son palabras, pero estas resultan importantes cuando de precisar algo se trata…

Fijémonos en las palabras producir y algo nuevo e iremos entendiendo que la creatividad es la facultad de crear algo nuevo de la nada… ¡Bingo!

Me van a decir seguramente, que hemos dado un montón de vueltas para algo tan sencillo y que lo podría haber dicho al principio, ahorrándonos ustedes leer y yo escribir, pero lo que quiero es hacer notar que la creatividad no crece en los árboles (que no son seres humanos, o por lo menos no un “Bárbol”, ese de “El señor de los Anillos”) y aunque como facultad, toda nuestra especie la posee, hay que cultivarla, hacerla crecer y prosperar, de lo contrario escucharemos la frase que en realidad es una excusa de la flojera o el desconocimiento culpable: “Es que yo no soy creativo”. 

Todos los seres humanos somos creativos, pero como con la semilla de una planta, para que dé fruto, a la creatividad hay que regarla y cuidarla mientras crece. Lo que sucede, es que unos desarrollan su creatividad más que otros, porque –siguiendo con la analogía agraria- la tierra es buena, está bien abonada y el agricultor es cuidadoso. La semilla es igual a las otras, pero las condiciones están dadas para que crezca, madure y fructifique.

Perdónenme si he sido largo y pesado, pero la excusa para no desarrollar la creatividad es muy común, diría que casi tanto como la creatividad humana misma, por eso es importante hacer caer en cuenta que TODOS tenemos la posibilidad de ser creativos y solamente está en nosotros, la decisión de serlo.

 

En otro artículo, para no abusar del espacio, comentaremos sobre asuntos de “abono”, “riego” y “cuidados”, para que la creatividad dé frutos múltiples.

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