La incertidumbre económica, tensiones geopolíticas y una persistente caída del turismo estarían afectando el impulso económico proyectado a los hoteles de Estados Unidos por el evento deportivo, según CoStar.
Las sedes del Mundial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 fueron anunciadas oficialmente el 16 de junio de 2022. Ese día se confirmaron las 16 ciudades distribuidas en los tres países anfitriones: Estados Unidos (EE. UU.), México y Canadá.
En ese sentido, un informe recogido por Oxford Economics, auguraba que el torneo generaría un impacto directo significativo en ingresos hoteleros. Según esta proyección, los mercados de ciudades sede en EE. UU. podrían registrar hasta 900 millones de dólares en ingresos adicionales por habitaciones asociados al evento, concentrados principalmente entre junio y julio de 2026.
Asimismo, el mismo análisis estimaba que los ingresos por habitaciones de hotel podrían aumentar entre un 7% y un 25% en junio de 2026, dependiendo de la ciudad y la cercanía a los partidos. Sin embargo, todo indicaría que la incertidumbre económica, tensiones geopolíticas y una persistente caída del turismo estarían afectando el impulso económico proyectado a los hoteles de EE. UU. por el evento deportivo, según CoStar.
Notorio desplome
Chantal Wu, directora sénior de análisis del mercado hotelero en CoStar, declaró a Forbes que el informe de la empresa de análisis y evaluación comparativa del sector prevé que la demanda de alojamiento en EE. UU. durante el torneo impulse los ingresos por habitación disponible (RevPAR) a nivel nacional en tan solo un 1,2 % en junio y un 1,5 % en julio.
Este notorio desplome dista de las proyecciones realizadas por CoStar y Tourism Economics de un aumento interanual del RevPAR del 1,7% para junio y julio. Ello representa una cuarta parte del impulso recibido en 1994, cuando EE. UU. fue sede del mundial. Además, de acuerdo a Lior Sekler, director comercial de CoStar, solo se ocupó el 15% de las habitaciones reservadas por la FIFA.







