Aunque no será sede de partidos, el destino caribeño despliega una estrategia internacional para capitalizar el impacto global de la Copa del Mundo.
Cancún decidió jugar su propio partido rumbo al Mundial de 2026. Sin estadios ni partidos confirmados en su territorio, el destino turístico apostó por una narrativa alternativa para insertarse en la conversación global del fútbol y captar la atención del viajero europeo que seguirá el torneo en Norteamérica.
Lejos de limitarse a la promoción tradicional, la ciudad optó por una acción cultural y simbólica que trasladó su identidad fuera de México. El objetivo fue posicionarse como un punto estratégico de entrada, descanso y experiencia para quienes planean combinar el evento deportivo más visto del planeta con turismo.
Asimismo, la iniciativa se articuló bajo el concepto «Cancún, la Puerta de Entrada al Mundial», desarrollado junto a Miraveo, Cecubo Group y la consultora mexicana Elemental. La campaña construyó un storytelling que enlaza el pasado prehispánico de México con el fútbol contemporáneo.
Cancún: fútbol, cultura y street marketing como relato de destino para el Mundial
El eje visual de la propuesta fue una intervención urbana en Madrid, donde una acción performática reunió elementos del antiguo juego de pelota mesoamericano con códigos del fútbol actual. La puesta en escena, desarrollada en espacios emblemáticos de la ciudad, buscó generar impacto orgánico, viralización en redes y asociación directa entre el destino y el clima mundialista.
El mensaje también llegó al circuito profesional del turismo durante Fitur, celebrado en IFEMA. Allí, Cancún presentó su visión ante operadores, agencias y medios especializados, reforzando su posicionamiento dentro de la agenda de viajes para 2026.
«Cancún no es solo un destino de sol y playa, es la puerta de entrada a una experiencia integral que combina deporte, cultura milenaria y entretenimiento de primer nivel», afirmó Juan Pablo de Zulueta, Secretario Municipal de Turismo de Cancún. «Queremos que los aficionados europeos descubran que pueden vivir el Mundial desde un paraíso caribeño con toda la comodidad y servicios que esperan, mientras se sumergen en la fascinante herencia de la civilización maya».










