La alianza entre la hotelera y la marca de moda redefine la uniformidad como herramienta de identidad y cultura interna en destinos clave de Europa.
En la industria hotelera, todo comunica, desde la arquitectura hasta el trato personal, cada detalle construye una percepción de marca. Bajo esa premisa, ME by Meliá decidió replantear uno de los elementos más visibles de su operación: la forma en la que sus equipos se visten. El resultado surge de una colaboración con Lacoste, que traslada el ADN sport chic de la firma francesa al día a día de sus hoteles.

Más que una colección de ropa corporativa, la iniciativa propone un giro estratégico. Los uniformes dejan de responder a un estándar rígido y pasan a adaptarse al carácter de cada destino. Así, el personal no solo representa a la cadena, sino que se convierte en un punto de contacto coherente con la experiencia que vive el huésped desde el momento en que cruza la puerta.
ME by Meliá x Lacoste: uniformes como lenguaje de marca y cultura interna
La propuesta se articula a partir de una selección de prendas pensadas para distintos perfiles y contextos, con un diseño que equilibra comodidad y estética contemporánea. Al mismo tiempo, el objetivo apunta a reforzar una identidad común sin perder la singularidad de cada hotel, un desafío clave para marcas que operan en múltiples mercados.

Desde la mirada de Meliá Hotels International, la colaboración también refuerza su apuesta por el employee branding. Al poner a los trabajadores en el centro de la narrativa, la marca reconoce al talento humano como una parte esencial del servicio y de la promesa que ofrece al cliente. Cabe destacar que la implementación comenzó en propiedades de la marca en Marbella y Lisboa, y luego se extendió a Málaga, con planes de expansión a otros destinos.

Además, la alianza no se limita al vestuario. En los últimos meses, ambas marcas activaron experiencias conjuntas en distintos hoteles, integrando el universo Lacoste en espacios y momentos clave. Acciones en propiedades como ME London o ME Ibiza muestran cómo la colaboración se expande más allá del uniforme y construye un relato lifestyle coherente.









