La marca de delivery extiende su universo “Football Is For Food” y apuesta por la continuidad narrativa como activo estratégico en la NFL.
Uber Eats regresa al Super Bowl con la idea de no reiniciar su narrativa, sino continuarla. Para su sexta aparición consecutiva en el evento deportivo más visto de Estados Unidos, la marca apuesta nuevamente por su teoría conspirativa ficticia que plantea que el fútbol americano existe para impulsar el consumo de comida.
Asimismo, esta vez, al frente del relato reaparecen Matthew McConaughey y Bradley Cooper, dos figuras que encarnan posturas opuestas dentro de este universo creativo. Lejos de tratarse de un simple cameo de celebridades, la campaña refuerza una construcción narrativa que la plataforma viene desarrollando desde hace varias temporadas.
Uber Eats: una plataforma creativa pensada como universo, no como spot
En esta nueva entrega, Uber Eats presenta una serie de teasers, dirigidos por Steve Rogers de Biscuit Filmworks, que profundizan el conflicto central de la campaña: McConaughey como el teórico que insiste en revelar la “verdad” detrás del fútbol y Cooper como el defensor racional del deporte. El cruce entre ambos personajes funciona como motor narrativo y permite sostener el tono humorístico sin perder coherencia entre piezas.
La estrategia responde a una decisión deliberada de la marca. En lugar de apostar por un concepto nuevo cada año, Uber Eats capitaliza el reconocimiento cultural acumulado y construye familiaridad con la audiencia. Además, esa continuidad fortalece la recordación, amplifica el impacto y convierte la campaña en una conversación recurrente dentro del ecosistema NFL.
Desde la marca, el crecimiento orgánico del concepto terminó de sellar su destino. «Cuando vimos la atención que estaba recibiendo, pensamos que realmente se lo debíamos a los seguidores de esta campaña encontrar algo que fuera una especie de final», señaló Danielle Hawley, global head of brand and creative at Uber.










