Como parte de la promoción de la hamburguesa “Big Arch”, el CEO de McDonald’s compartió un video probando su nuevo lanzamiento. Sin embargo, su reacción resultó poco creíble para su audiencia, lo que provocó cuestionamientos a la acción publicitaria.
En un contexto donde los consumidores detectan con rapidez cualquier gesto forzado, las marcas enfrentan el reto de comunicar sin parecer guionizadas. Esta vez, el protagonista fue el propio CEO de McDonald’s, Chris Kempczinski, quien decidió ponerse frente a cámara para impulsar el lanzamiento de su nueva hamburguesa.
El video, difundido en redes sociales como parte de la estrategia de promoción de la “Big Arch”, buscaba humanizar a la marca y reforzar la confianza en el producto desde su máxima autoridad ejecutiva. Sin embargo, lo que pretendía ser un gesto espontáneo terminó generando dudas y comentarios críticos entre los usuarios, que no tardaron en cuestionar la naturalidad de la escena.

Una reacción que no convenció a la audiencia
En el clip, el ejecutivo aparece probando la hamburguesa “Big Arch” y ofreciendo comentarios positivos sobre su sabor y tamaño. La intención era clara: mostrar entusiasmo genuino y transmitir seguridad sobre la calidad del nuevo producto. No obstante, para muchos usuarios el lenguaje corporal y el tono empleado no reflejaban una experiencia auténtica.
Las redes sociales se convirtieron rápidamente en el escenario del debate. Comentarios irónicos y reacciones escépticas señalaron que la expresión del CEO parecía ensayada y que sus palabras sonaban más a discurso corporativo que a opinión personal. En un entorno donde la naturalidad es clave, cualquier sospecha de sobreactuación puede convertirse en un riesgo reputacional.
Y es que en el video, el CEO de McDonald’s prueba la hamburguesa con un pequeño mordisco para luego referirse a ella como “esta cosa”. Además, el tono de comunicación y el uso de un lenguaje fuera de lo común provocó rechazo por parte de la audiencia. Los usuarios en redes sociales no tardaron en calificar el acto como falso.
CEO de McDonald’s pone en riesgo la reputación de la marca
Desde la perspectiva del marketing, involucrar al CEO en la promoción de un producto puede ser una jugada potente. Refuerza liderazgo, transmite compromiso y genera titulares. En teoría, ver al máximo ejecutivo de McDonald’s probar su propia hamburguesa debería enviar un mensaje de confianza absoluta.


Sin embargo, la reacción del público demuestra que la exposición también amplifica cualquier percepción negativa. En un ecosistema donde la credibilidad es frágil, el exceso de guión puede ser contraproducente. La audiencia actual no solo consume contenido: lo analiza, lo parodia y lo convierte en conversación.






