Con “42 legados, 42 formas de ganar”, la organización, junto a El Ruso de Rocky, apuesta por el vínculo entre generaciones para reforzar su posicionamiento y activar a sus 42 clubes en la segunda mitad de la temporada.
La transmisión del fútbol no siempre empieza en una cancha, a veces nace en una caminata de domingo, en una bufanda heredada o en una primera entrada guardada como recuerdo. Sobre esa idea construye LaLiga su nueva campaña de marca, una iniciativa que pone el foco en el legado emocional que une a padres, hijos y familias alrededor del deporte.
En un contexto donde las competiciones buscan diferenciarse más allá del espectáculo deportivo, LaLiga decide reforzar su identidad desde lo cultural. La organización entiende al fútbol como una experiencia compartida que atraviesa generaciones y utiliza ese insight para consolidarse como un espacio donde conviven tradición y pertenencia.
LaLiga y la narrativa que conecta clubes y familias
La propuesta creativa, creada junto a El Ruso de Rocky, articula una mirada íntima sobre cómo el fútbol se vive y se transmite dentro del hogar. Más allá de los resultados, la campaña celebra rituales cotidianos que se repiten con el paso del tiempo y que construyen identidad, como el trayecto al estadio, los cánticos, las supersticiones y la relación afectiva con un club.
En el spot principal, dirigido por Gabe Ibáñez y producido por Bambina Films, se retrata la relación entre un padre y su hijo a través del fútbol, con saltos narrativos entre el pasado y el presente. La pieza construye su relato a partir de rituales compartidos que se repiten con el paso del tiempo. “La vida es eso que pasa entre que tu padre te lleva al estadio y lo llevas tú a él” es el claim con el que la organización refuerza la propuesta de la campaña.
Este enfoque no se plantea como una acción aislada, sino como una estrategia transversal que involucra a todos los equipos que forman parte de LaLiga EA Sports y LaLiga Hypermotion. Cada club cuenta su propia historia a través de aficionados reales, lo que permite adaptar el mensaje general a contextos locales y reforzar el sentido de comunidad en cada hinchada.
Asimismo, el torneo complementa esta narrativa con activaciones en estadios, contenidos editoriales y colaboraciones con medios de comunicación y creadores. El objetivo no apunta solo a visibilidad, sino a profundizar el vínculo emocional con los seguidores, integrándolos activamente en el relato de la marca. La participación del público, impulsada a través de redes sociales y formatos audiovisuales, convierte la campaña en un ejercicio colectivo de memoria futbolera.










