El estudio “Influencer Marketing en el Perú 2026”, elaborado por MU Marketing & Content Lab y Datum Internacional, revela que el 64% de empresas trabaja con influencers; sin embargo, el 34% afirma que no cuenta con datos concretos para atribuir ventas o leads a partir de esta estrategia.
El influencer marketing continúa ganando terreno en el mercado peruano y ocupa un lugar cada vez más frecuente en las estrategias de comunicación de las marcas. Sin embargo, aunque más empresas recurren a los creadores de contenido, medir el impacto de estas colaboraciones y vincularlo con resultados concretos del negocio sigue siendo un desafío.
El estudio “Influencer Marketing en Perú 2026”, elaborado por MU Marketing & Content Lab y Datum Internacional, señala que las empresas recurren a los influencers principalmente para generar consideración y visibilidad. No obstante, cuando buscan evaluar resultados más vinculados con el negocio, como la generación de leads o las ventas directas, medir el aporte de estas campañas se vuelve más complejo.
La medición sigue sin resolverse
Las campañas con influencers mantienen un foco orientado al posicionamiento y la consideración ante el público. Sin embargo, aún existe una conexión parcial con los canales propios de la marca. Solo el 5% de las compañías apunta a fidelizar a sus clientes actuales a partir de esta estrategia.

Esto se ve reflejado a la hora de estructurar las campañas con los creadores de contenido. Y es que el 13% de las empresas señalan que sus acciones con influencers no cuentan con un call to action que se conecte a los canales de la marca. Mientras que, el 16% afirma que “el contenido vive solo en el canal del influencer”.
A la hora de medir los resultados de la campaña, los criterios de evaluación se vuelven variables. Ya que estos se establecen según los objetivos de la marca. Entre los más usados se encuentran las métricas de la plataforma (71%), el engagement rate (51%) y los leads (30%).
Sin embargo, en este punto aparecen ciertas limitaciones para la medición de resultados. Las empresas afirman que la atribución de leads y ventas directas son difíciles de evaluar debido a que, en ocasiones, no existe una acción directamente trazable —como códigos de descuento o enlaces— que permita calcular el incremento de estos indicadores.

Aunque las marcas destinan hasta el 15% de su presupuesto en influencer marketing, solo el 16% de las empresas considera que esta estrategia ofrece un retorno de inversión superior al de otros canales. En cambio, el 30% señala que sus resultados son similares, mientras que el 21% los considera inferiores.
Los contenidos que se convierten en activos
El estudio también revela que los contenidos generados por influencers no se quedan únicamente en sus redes sociales personales, sino que trasciende sus perfiles y se reutiliza en las cuentas de las marcas con las que están trabajando. Incluso, mediante formatos colaborativos.
En algunos casos, se aprovecha este contenido como activo para comunicación institucional, B2B, interna y puede extenderse a otras plataformas digitales. Las acciones suelen iniciar Instagram y TikTok; sin embargo, algunas empresas deciden apostar por LinkedIn y Facebook.
Respecto a su integración con el resto de la estrategia de contenidos y medios, el papel del influencer puede cobrar relevancia desde la planificación, como parte del mix de medio y/o para ayudar a adaptar ciertos contenidos para el público. En ocasiones, también se suma a un creador para dar presencia a la marca y amplificar un mensaje o para convertirlo en su embajador oficial.
En este contexto, el reto para las marcas peruanas no consiste únicamente en ampliar sus colaboraciones con influencers, sino en integrarlas de manera estratégica a sus objetivos de negocio. Así, el influencer marketing podrá avanzar de una estrategia centrada en la visibilidad y el posicionamiento hacia una herramienta cuyo aporte al negocio sea más medible y comparable con el de otros canales.







