Revolut lleva al creador español Ibai Llanos a distintos escenarios de escala reducida para representar las complicaciones de los servicios financieros y reforzar su propuesta de una experiencia más ágil.
Revolut eligió a Ibai Llanos como el protagonista de su nueva campaña enfocada en transformar la sensación de agobio que pueden generar determinadas gestiones bancarias en una propuesta visual que refleje cómo la marca puede acabar con esto.
De la mano de la agencia creativa Turbo, buscan demostrar cómo la marca es capaz de simplificar la relación de los usuarios con sus finanzas. Y es que, como se sabe, las gestiones relacionadas con el dinero pueden convertirse en una fuente de estrés.
Ibai Llanos protagoniza campaña de Revolut
Revolut y Turbo decidieron llevar esa sensación al terreno físico para construir su nueva campaña, con Ibai Llanos como protagonista. La propuesta gira en torno al encierro del creador español en pequeñas recreaciones de espacios cotidianos.
Restaurantes, viviendas y otros escenarios sirven como representación visual de distintas situaciones en las que una gestión aparentemente sencilla puede terminar convirtiéndose en un proceso incómodo, lento o difícil de resolver.
A través de estas escenas, la campaña utiliza el humor y la exageración para representar una sensación reconocible entre los usuarios de servicios financieros. El reducido tamaño de los espacios funciona como una metáfora de las limitaciones y obstáculos que pueden aparecer durante determinadas gestiones.

Una experiencia financiera sin espacios para la burocracia
La campaña plantea así un contraste entre la incomodidad de estos escenarios y la propuesta que Revolut busca comunicar. Frente a procesos que pueden generar frustración, la marca presenta una experiencia financiera pensada para realizar distintas operaciones desde una misma plataforma.

La participación de Ibai también permite trasladar este mensaje a un público acostumbrado a consumir contenidos digitales y a relacionarse con las marcas a través de formatos más cercanos al entretenimiento.
Con esta propuesta, Revolut utiliza una situación llevada al extremo para poner en escena una de las principales barreras asociadas a los servicios financieros: la percepción de que gestionar el dinero puede ser más complicado de lo necesario.







