Antes de hacerse conocida por su famoso ‘multistyler’, Dyson ya había revolucionado el mercado creando la primera aspiradora sin bolsa. Desde un inicio, la marca apostó por su tecnología de vanguardia como el diferencial que la terminó convirtiendo en un referente mundial.
Lo que hoy es una marca de lujo con un tono de comunicación aspiracional y ventas de miles de dólares, hace 30 años era un fabricante de aspiradoras cuyo primer producto fue creado en una cochera de Reino Unido. Su origen se remonta a 1993 cuando su fundador, James Dyson, encontró en la tecnología ciclónica industrial la solución para un problema del día a día.
En aquel entonces, las aspiradoras presentaban constantes fallas luego de un tiempo de uso debido a que perdían succión. Frustrado por esta situación, el ingeniero James Dyson se puso a investigar cómo podría alargar la vida útil de este artefacto y mejorar sus capacidades. Así, descubrió que un sistema basado en el separador ciclónico sería su mejor opción.
Sin embargo, la solución no llegó tan rápido, tuvo que crear más de 5 mil prototipos antes de llegar al modelo definitivo. Esa sería la estrategia que años después repetiría para todos sus productos. Dyson puso en el centro de su marca a la tecnología de vanguardia y los diseños innovadores.
De fabricante de aspiradoras a referente mundial
Cuando aún todos utilizaban la aspiradora con bolsa, James Dyson sacó al mercado su G-Force. Un artefacto basado en el principio del “Dual Cyclone” o “separador ciclónico”. Gracias a esta modificación, las aspiradoras ya no perdían capacidad de succión al llenar su bolsa de almacenaje con polvo.
Dyson intentó que fabricantes británicos distribuyeran su invento, sin embargo, no obtuvo respuestas favorables debido a que ello significaba perder ventas en bolsas desechables. Ante las múltiples negativas, terminó apostando por vender por catálogo en Japón, país que sorprendentemente tuvo una respuesta favorable. Con este éxito, James pudo constituir su propia empresa y dar inicio a “Dyson”.
La marca empezó a desarrollar nuevas ediciones de sus aspiradoras bajo la misma tecnología de “Dual Cyclone”. Esto le permitió consolidarse en el mercado británico y diferentes marcas empezaron a querer imitar lo que venía haciendo. Sin embargo, ya tenían la patente de su diferencial; por lo que, varios de esos intentos terminaron en indemnizaciones.

En la década de los 2000, Dyson amplió su línea de productos y comenzó a lanzar nuevos electrodomésticos como lavadoras ultra eficientes, ventiladores de aire con múltiples funciones y secadoras de manos. De esta manera, amplió su catálogo con mejoras en potencia, filtrado y diseño industrial.
Dyson migra al mercado del cuidado personal
En 2016, la marca presentó la “Dyson Supersonic”, una secadora para el cabello que de primera impresión parecía un palo con un aro. La herramienta mezcla diseño y alta tecnología dentro de un mismo producto. Y es que su diferencial se basaba en secar el cabello en menos tiempo y con un daño mínimo y controlado. Dos años después lanzaría el moldeador “Airwrap” y la plancha “Corrale” con los cuales terminó por romper las reglas.

Los ingenieros de Dyson se encargaron de que sus productos incorporen el control inteligente de calor, consiguiendo que la temperatura se mantuviera por debajo de los 150°C. Una vez más, para el diseño de cada uno de ellos hubo años de planeación y al menos 3 mil prototipos previos antes de salir a la venta.

Su entrada al mercado beauty se basó en la tecnología y conocer de cerca las demandas del consumidor. Esto con la finalidad de trasladar a diseños que minimicen el daño capilar y optimicen la experiencia de uso. Sin embargo, no se quedaron ahí. Recientemente decidieron ingresar al mercado pet con una aspiradora pensada para resolver los problemas de los dueños de mascotas.
La Dyson V16 Piston Animal fue diseñada especialmente para hogares con mascotas, y en dueños que no quieren perder el tiempo ni energía en limpiar todos los pelos. Se trata de una aspiradora sin cable cuya potencia permite recoger con fuerza todo mínimo residuo que se encuentre en los pisos y alfombras.
La clave del éxito
La estrategia de Dyson fue evolucionando de acuerdo a la época y necesidades del consumidor. En un inicio, la marca se enfocó en un solo producto con una tecnología completamente diferente a la de otras compañías. Su prioridad fue afianzar la credibilidad y buena reputación en el plano tecnológico. Por lo que, su marketing estuvo al servicio de la ingeniería.
Tras escalar a nivel internacional, su oferta apuntó a nuevas categorías y modelos. Se centró en ofrecer a los usuarios funcionalidades únicas y demostrar su superioridad tecnológica. Así, redefinió las expectativas y educó al consumo. Sin embargo, su “premiumización” no llegó hasta saltar al cuidado personal. Su reconocida tecnología le permitió un posicionamiento más allá de la cosmética.
De esta manera, Dyson logró convertirse en una marca de lujo y top of mind caracterizado por su calidad superior, tecnología innovadora y rendimiento optimizado. La compañía continúa demostrando que siempre puede haber “una forma mejor” de hacer las cosas.












