La pieza protagonizada por Karina, integrante del grupo de K-pop aespa, recibió cuestionamientos por una composición visual que algunos usuarios asociaron con las capuchas del KKK y con imágenes de linchamientos. La marca pidió disculpas y retiró el anuncio.
Una fotografía creada para promocionar unas zapatillas terminó convertida en una controversia internacional para Converse. La compañía retiró de sus canales una pieza publicitaria protagonizada por Karina, integrante del grupo de K-pop aespa, después de que su composición recibiera cuestionamientos en redes sociales durante septiembre.
La reacción llevó a la marca, propiedad de Nike, a ofrecer disculpas públicas y retirar la imagen de los espacios donde había aparecido. Incluso, la discusión posteriormente llegó al ámbito político de Estados Unidos, donde un congresista pidió explicaciones sobre el proceso de creación y aprobación de la campaña.
¿Por qué Converse retiró la campaña con Karina de aespa?
La pieza cuestionada formaba parte de la promoción global de las zapatillas Chuck 70 X. En la fotografía, Karina aparece con una falda blanca y sostiene unas zapatillas negras por los cordones, mientras una iluminación con forma de estrella se proyecta sobre ella.
Justamente, la combinación de esos elementos originó las críticas. Algunos usuarios señalaron que la luz sobre la falda formaba una figura blanca y puntiaguda que les recordaba a las capuchas asociadas con el Ku Klux Klan. Otros relacionaron la posición de las zapatillas suspendidas con imágenes históricas de linchamientos en Estados Unidos.
Es importante mencionar que estas asociaciones corresponden a interpretaciones realizadas por críticos de la campaña. No existe evidencia pública que permita afirmar que esas referencias formaran parte de una intención deliberada detrás de la fotografía.
Asimismo, la controversia alcanzó otra pieza de Converse. Los Angeles Times reportó que un segundo anuncio mostraba a modelos sobre una escalera mientras intentaban alcanzar zapatillas que colgaban de la rama de un árbol. La composición también provocó comparaciones con imágenes de linchamientos entre algunos usuarios.
Ante las críticas, Converse retiró la fotografía protagonizada por Karina y ofreció disculpas. Además, la compañía señaló que comprendía por qué la imagen había resultado perturbadora y aseguró que trabajaba para eliminarla de todos los espacios donde había sido publicada.
Sin embargo, cuando AP solicitó información adicional, Converse no respondió preguntas sobre el proceso de revisión y aprobación de los anuncios. Por su parte, Karina y SM Entertainment tampoco respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios realizadas por el medio.
La polémica de Converse llega al Congreso de Estados Unidos
La controversia adquirió otra dimensión el 18 de septiembre, cuando Troy Carter, representante demócrata de Luisiana, publicó un pronunciamiento dirigido a Converse y Nike.
Carter sostuvo que las imágenes remitían a símbolos relacionados con la violencia racial en Estados Unidos y centró parte de sus cuestionamientos en cómo la campaña atravesó los procesos internos de las compañías antes de publicarse. Entre sus preguntas figuraban quién creó las piezas, quién las aprobó y cuántos ejecutivos tuvieron acceso a ellas antes de su difusión.
@Nike and @Converse, what the hell were you thinking?
— Congressman Troy A. Carter (@RepTroyCarter) September 18, 2026
Your campaign shows what looks like a hooded Klansman, framed by what appears to be the dangling feet of a lynching victim. There is nothing creative or artistic about it. It is racist, reckless and deeply offensive. https://t.co/AmW1plRl99
El congresista también consideró insuficientes el retiro de las imágenes y las disculpas. En su pronunciamiento pidió que las compañías expliquen cómo ocurrió el caso, quién tuvo responsabilidad en la aprobación y qué medidas adoptarán después de la controversia.
En redes sociales, las respuestas fueron diversas. Algunos usuarios reclamaron responsabilidades dentro de la compañía y promovieron llamados al boicot, mientras otros señalaron que no consideraban que la composición respondiera a una intención deliberadamente racista.
El episodio tiene un antecedente reciente en el mercado estadounidense. Semanas antes, Target retiró un disfraz infantil de Halloween después de que consumidores relacionaran su diseño y las imágenes utilizadas para promocionarlo con caricaturas racistas vinculadas con los espectáculos minstrel y el blackface.
En el caso de Converse, las imágenes cuestionadas ya fueron retiradas, pero la compañía no ha detallado públicamente posibles cambios en sus procesos de aprobación. Las preguntas planteadas tras la campaña trasladaron así parte de la discusión desde la pieza final hacia los filtros que atraviesa una publicidad antes de llegar al público.









