Un informe de Anthropic introduce la métrica denominada “exposición observada”, la cual intenta medir no solo el potencial técnico de la inteligencia artificial, sino su adopción real dentro de las actividades laborales.
La inteligencia artificial (IA) está siendo implementada en todas las industrias, por lo que, en el mercado laboral, ha dejado de ser una idea del futuro y más una realidad. En sectores, como el marketing, la programación o la atención al cliente, dicha transición resulta especialmente visible, ya que gran parte de sus funciones se basan en el procesamiento de información, la generación de contenido y el análisis de datos, actividades que los modelos de lenguaje avanzados pueden ejecutar aceleradamente.
Un informe de Anthropic, elaborado por los investigadores Maxim Massenkoff y Peter McCrory, introduce la métrica denominada “exposición observada”. Esta intenta medir no solo el potencial técnico de la IA, sino su adopción real dentro de las actividades laborales.
El impacto de la automatización
Contrario a lo que se piensa, los trabajadores con mayor exposición a la IA tienden a tener niveles educativos más altos y salarios superiores. De acuerdo al estudio, en los puestos que tienen más contacto con la tecnología, la proporción de profesionales con estudios de posgrado alcanza el 17.4%.
Asimismo, esos sectores presentan una mayor presencia de mujeres y de trabajadores de origen blanco o asiático en comparación con otras áreas de la economía. Dentro de los puestos más impactados destacan los programadores informáticos, con una cobertura observada superior al 70%, así como roles de servicio al cliente y procesamiento de datos.
En el marketing, la producción de contenido, la segmentación de audiencias y el análisis del comportamiento del consumidor también están expuesto. Sobre todo, porque abarca funciones que las herramientas algorítmicas ejecutan cada vez con mayor precisión.
El impacto se percibe con especial intensidad en las posiciones junior, tradicionalmente encargadas de labores operativas como la redacción de borradores, la gestión básica de redes sociales o la elaboración inicial de informes. Sin embargo, la investigación de Anthropic sostiene que en los profesionales de 22 a 25 años se observa una reducción cercana al 14% en la incorporación a empleos altamente expuestos a la inteligencia artificial, lo que sugiere que algunas empresas están optando por optimizar procesos con tecnología en lugar de ampliar sus planillas.







